domingo, 4 de enero de 2026

LIGA 2ªDiv. 2025/26 JORNADA Nº20 (4.1.2026)

 

LIGA 2ªDiv. 2025/26 JORNADA Nº20 (4.1.2026)

PARTIDO OFICIAL Nº 3720

 REAL ZARAGOZA 1-2 UD LAS PALMAS

0-1, min. 20: Jesé Rodríguez

1-1, min. 47: Kenan Kodro

1-2, min. 86: Estanis Pedrola

Ficha técnica

Real Zaragoza: Andrada; Juan Sebastián (Cuenca, 65’), Tachi, Radovanovic (Saidu, 68’), Tasende; Raúl Guti, Keidi Bare; Francho, Valery; Soberón (Toni Moya, 65’), Kenan Kodro (Bakis, 85’).

Las Palmas: Horkas; Viti, Barcia, Mika Mármol, Enrique Clemente (Cristian Gutiérrez, 89'); Loiodice, Amatucci; Pejiño (Estanis, 61’), Jonathan Viera (Ale García, 71’), Manu Fuster (Iván Gil, 89'); Jesé Rodríguez (Lukovic, 61’).

Goles: 0-1, min. 20: Jesé Rodríguez. 1-1, min. 47: Kenan Kodro. 1-2, min. 86: Estanis Pedrola.

Árbitro: Dámaso Arcediano Monescillo (Comité de Castilla La Mancha). Mostró amarillas a Tachi (39’), Jonathan Viera (40’), Enrique Clemente (80’), Toni Moya (92’), Keidi Bare (97’).

 Real Zaragoza 1-2 UD Las Palmas

47 % Posesión 53 %
2 remates dentro 5
1 disparos bloqueados 2
5 remates fuera 5
12 disparos recibidos 8
3 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
17 faltas recibidas 19
20 faltas cometidas 18
163 perdidas de posesión 153
54 recuperaciones de posesión 58
3 fueras de juego 5
xxxxxx


 
Huérfanos de calidad: el Real Zaragoza pierde contra Las Palmas (1-2)

El Real Zaragoza paga cara su falta de claridad y talento en la definición tras nivelar un partido que los canarios le pusieron muy complicado: las individualidades marcaron la diferencia. 

Golpe duro al Zaragoza en su primer partido del año, sellado con una derrota contra un rival de fina costura, un Las Palmas que ganó, fundamentalmente, porque tiene muchos mejores jugadores. El Zaragoza compitió, plantó cara, su entrenador supo leer las carencias del equipo en una pobre primera parte, con una buena dirección de campo, pero no llegó con la calidad de sus mimbres. Es el mes de Txema Indias, de corregir su desastroso verano, y Las Palmas, una vitrina de piezas de alta gama, se encargó de recordarlo por si alguien aún no se había enterado: donde el Zaragoza tuvo la victoria con Valery y Kenan Kodro con dos ocasiones imperdonables, los canarios la firmaron con una suave estocada de Estanis Pedrola.

El partido fue amarillo hasta el descanso, hasta que el Zaragoza modificó su salida de balón y cambió el mapa del choque. Ambos equipos son, en sus propuestas, almas gemelas, pero el Zaragoza no tuvo oportunidades hasta que no condujo el choque al cuerpo a cuerpo en la segunda parte. En el duelo de floretes, no había nada que hacer. Las Palmas, eléctrica y cerebral, lo dejó claro. El Zaragoza tiene corazón y respondió, pero murió en la orilla, quizá sin merecerlo, pero murió y confirmó que su escalada, si Txema Indias ayuda a ella, será extenuante. El descenso sigue encarcelando todos los buenos propósitos instaurados por Sellés.

La presencia de Francho alineación representó la novedad más reseñable de la alineación de Rubén Sellés. El capitán, piedra angular táctica del sistema del entrenador y corazón del flanco derecho del equipo, retornó al once tras perderse, por unas molestias en una rodilla, los partidos contra Cádiz y Burgos con los que el Real Zaragoza despidió 2025. De la mano de Francho, regresó también Radovanovic, en su caso, por razones forzosas al cubrir la baja por sanción de Insua. Su entrada, como central zurdo, condujo a Tachi al perfil derecho. El resto de las piezas zaragocistas fueron las habituales, aquellas con las que Sellés ha coloreado su puzle en las últimas jornadas. Un bloque tipo, reconocible y continuista en ese 4-4-2 con Soberón como enlace como segundo punta.

Por su parte, en Las Palmas, con su habitual 4-2-3-1 articulado desde la mediapunta por Jonathan Viera, su técnico Luis García apenas recompuso el lateral derecho ante la baja de Marvin retrasando a Viti Rozada y sacando a Pejiño. En punta, Jesé Rodríguez se mantuvo entre los principales, avalado por sus dos goles en la jornada previa.

A la estrella canaria aún le quedan algunas gotas de combustible en el núcleo, y suyo fue el primer gol del partido, el encargado, en esta ocasión, de castigar al Zaragoza con el primer latigazo prácticamente. Es un mal que se repite, que reincide, que penaliza. Que, ante todo, denuncia las calidades defensivas de algunos centrales. En esta ocasión, no obstante, el fallo lo firmó Andrada, a quien se le coló la pelota por debajo como un conejo cruzando la carretera.

No había ocurrido, hasta ese punto en el que al Zaragoza el agua del partido se le puso contra la corriente, mucho más. En gran medida, por las características y planteamientos de ambos conjuntos. Fue, desde los inicios, un choque de presiones, con emparejamientos y persecuciones defensivas sin importar la línea ni las zonas, como Tachi encima de Jonathan Viera o Barcia de Soberón. Zaragoza y Las Palmas comparten conceptos, fundamentos, comportamientos e intenciones en su fútbol, ya sea atacando como defendiendo. Son equipos de esencias parecidas en su arquitectura táctica… La gran diferencia surge cuando se pone la lupa en sus calidades individuales: el Zaragoza no posee unos centrales como Barcia o Mika Mármol. Ni tampoco los pies delicados y acristalados de la mayoría de sus futbolistas. Por ahí, se rompió el partido.

Con más recursos técnicos y creativos, Las Palmas fue alejando al Zaragoza de sus propósitos. Le cortocircuitó la salida de balón, le congestionó el centro del campo, le restó metros, le anuló el ataque y lo encarceló en una pesadilla de impotencia y desesperación.

Mientras el Zaragoza buscaba caminos para probar su primer remate del año, Las Palmas jugaba con la serenidad de la ventaja en el marcador, con Jonathan Viera ofreciendo apoyos de porcelana por todo el frente. Esa calidad combinativa y esa exactitud en los pases en todas las zonas del campo marcaron la diferencia. Con el mercado de invierno ya abierto sin novedades en el despacho de Txema Indias, fue el día más indicado para ver dónde está el estándar de talento y calidad del Zaragoza y dónde lo tiene Las Palmas.

Los canarios, a su finura y melodía, agregaban tambores, energía y agresividad en esas marcas individuales que ahogaron a los aragoneses. Su sistema defensivo explica por qué apenas ha encajado 12 goles. Se agrupa y acoraza en su campo cuanto toca, pero sube líneas, las suelda y las pega también en campo contrario, con una línea defensiva valiente, alejada de su área, ante la que el Zaragoza intentaba contestar con el delantero con las peores condiciones posibles, un lento y estático Kenan Kodro.

Más allá del gol de Jesé, Las Palmas arañó el segundo con tiro de Loiodice que rozó un defensa, y con un tiro alto de Pejiño. La falta de contundencia defensiva del Zaragoza en las proximidades de su área fue alarmante. Tampoco su salida de balón le daba oportunidad de respirar. La presión canaria borró esos primeros pases y atascaron a los de Sellés. Era obvio que el técnico valenciano no podía combatirle a Las Palmas con una estrategia parecida. En el duelo directo, lo tenía imposible. La diferencia de calidades en los acabados de uno y otro equipo era evidente. Con su armas y procesos habituales, el Zaragoza lo iba a tener crudo.

Ese plan principal de Sellés se disolvió, no se impuso. Si con el valenciano normalmente los partidos se juegan según el dictado que le conviene al Zaragoza, esta vez, contra Las Palmas no era así. El entrenador trató entonces de jugar algo más directo, variar un punto el plan. Pero el equipo estaba lejos de su versión, lento en la circulación, rígido, desengrasado, desconectado por dentro, muy impreciso y obtuso… Ni siquiera se probó atacar por los costados, donde Tasende ofrecía posibilidades en la izquierda. La consecuencia de toda esta desorientación fue vivir lejos de la portería rival con un gol en las espaldas. Las Palmas no inquietó mucho el área, pero ya había hecho lo importante.

Hablábamos de Tasende y sus posibilidades en el entramado de un partido en el que el rival había puesto el semáforo rojo por dentro… Y el lateral gallego, a la salida del descanso, profundizó, por fin de verdad y con veneno, por su lado para servir dos centros: uno lo perdió Soberón, pero el segundo, en dirección a Kodro, lo remató el bosnio. No le salió muy académico el cabezazo y Horkas lo repelió. El segundo cabezazo volvió al cuerpo del portero croata… pero estaba ya dentro: gol y empate. El Zaragoza había equilibrado el negocio en el mejor momento.

Pero también el Zaragoza había cambiado, y el golpeo diagonal de Andrada en la acción de la que brotó el gol fue la señal. Si Las Palmas es un equipo fuerte, quirúrgico e incandescente en la presión, lo que hizo Sellés fue no dejarles presionar. El Zaragoza aparcó su construcción elaborada desde Andrada y el portero comenzó a sacar la pelota en largo. Un volantazo al plan que igualó las fuerzas, pero que, sobre todo, trasladó los duelos al terreno de Las Palmas. A los canarios, de algún modo, el Zaragoza les cambió el idioma del partido.

El conjunto aragonés mejoró, empezó a estar más cómodo. Las Palmas sufrió la sensación inversa. Juan Sebastián, en una cabalgada, lanzó mal y alto. Ambos entrenadores comenzaron a mover el avispero. Sellés metió a Cuenca por Juan Sebastián y a Toni Moya por Soberón. El balear se fijó en el balcón del área rival, pasando Francho al lateral derecho. Por ahí caía Estanis Pedrola, recién debutado, de cuyos pies comenzaron a escupirle problemas al Zaragoza. Lukovic, un toro serbio muy interesante, recién salido también, disparó cruzado.

En el Zaragoza, un día más, cayó lesionado Radovanovic. Le relevó Saidu, que salió pintado de guerrero. Poco después de que Clemente casi hiciera la del hijo pródigo, con un tiro envenenado, Saidu se fue al ataque, centró, y Valery, con todo a favor, la tiró fuera. Cuenca comenzó a crear problemas al espacio, y en una de esas carreras, escapó de Clemente, y le sirvió el regalo de Reyes a Kodro. Llevaba lazo, brillantina y dedicatoria. Pero el bosnio, con la portería para él, se hizo un nudo con los pies. Fue un error letal, decisivo. Una falta de tino que pagó cara el Zaragoza.

Las Palmas, avivado por Estanis Pedrola, apretó las tuercas. Lejos de guardar el punto, el Zaragoza se expuso, necesitaba ganar y quiso ganar. Pero también abrió puertas. Una mala decisión de Guti la convirtieron los canarios en dinamita. Fue Estanis quien decidió como Kodro no había hecho: la diferencia de calidad golpeó la realidad del Zaragoza.

Aun la tuvo Saidu, silenciado por el poste, tras una falta de Tasende. El lateral, ya en la prolongación, empalmó mal una bola que era toda suya… Y así, al Zaragoza se le escurrió el partido. Una tarde reveladora sobre lo que es y puede ser. Quizá cobró un castigo excesivo, pero, ante rivales de cuerpo escultural como Las Palmas, todo desliz tiene un precio. El Zaragoza, en definitiva, tiene buena partitura, y buen director de orquesta, pero le faltan algunos músicos mejores. Falta que alguien se dé cuenta.

Las Palmas impone su eficacia

Un gol de Estanis en el 88′ coloca al equipo amarillo a un punto del liderato y deja a un Real Zaragoza que mereció mejor suerte en la segunda parte a seis puntos de la permanencia.

Un gol del refuerzo invernal Estanis Pedrola en el 88’ le puso firma a la victoria de la Unión Deportiva Las Palmas en el Ibercaja Estadio, apenas tres minutos después de que Kenan Kodro, con todo a su favor, desperdiciara la ocasión de la noche en el Ibercaja Estadio. El resultado deja al conjunto amarillo a un punto del liderato, mientras coloca al de Sellés, que sigue sin fichar a nadie, a seis puntos de la permanencia y cuando tiene que visitar al Racing en la última jornada de la primera vuelta. El empate hubiera sido el resultado más justo, porque el Zaragoza se rehízo tras el descanso y hasta estrelló un remate en el poste en el descuento, pero el fútbol no entiende de méritos y sí de eficacia y Las Palmas no perdonó cuando pisó el área.

Ante un rival de un nivel superior en todos los órdenes, al Real Zaragoza le faltó en toda la primera parte el brío imprescindible en el esfuerzo y en la disputa y le sobró su empeño en un juego directo que no le rindió ningún beneficio ofensivo y que puso al descubierto las enormes limitaciones con la pelota de sus centrales Tachi y Radovanovic, que, también faltos de velocidad y recursos defensivos, le pusieron las cosas muy fáciles a los ases grancanarios Jesé y Jonathan Viera. Para colmo, Andrada, soporte principal del equipo aragonés por su oficio y jerarquía en la portería, se ’tragó’ el 0-1 al colársele entre los brazos un lanzamiento de Jesé. Y aún pudo ser peor, porque, en pleno desconcierto de los centrales del Zaragoza, Loiodice tuvo en sus botas un segundo gol que ya hubiera sido definitivo.

Por el contrario, en el área amarilla no pasó nada, absolutamente nada. Dinko Horkas fue un espectador más, porque el Zaragoza, en todo un periodo a la deriva, fue incapaz de generar una sola ocasión de peligro y anduvo casi siempre persiguiendo sombras. Las Palmas no apabulló, pero tuvo siempre el control del juego ante un equipo de Sellés muy incómodo con y sin el balón.

Pero en el fútbol todo cambia en un instante y, nada más comenzar la segunda mitad, Kenan Kodro, en una tarde que parecía de ausencia, empató el resultado al remachar con la izquierda un cabezazo suyo que había rechazado inicialmente el portero. Tasende puso un centro de oro al segundo palo y el ariete bosnio apareció entre dos defensas para meter al Zaragoza en el partido. Y, claro, ese gol lo cambió todo, porque el conjunto aragonés creció y se agitó con el empate y con esa agitación apareció la agresividad necesaria para plantarle cara a un enemigo con una indudable superioridad técnica.

En la última media hora, Luis García se jugó la doble baza de Estanis, que hizo su debut, y de Lukovic por Pejiño y Jesé, una maniobra a la que Sellés respondió con las entradas de Cuenca y Toni Moya como recambios de Juan Sebastián, muy exigido en el lateral derecho, y Soberón, que no tuvo, precisamente su día y se marchó con cara de pocos amigos. Minutos después fue Saidu el que relevó a Radovanovic, dolorido de nuevo en la zona intercostal, donde sufrió una fisura, tras un choque con Lukovic, y que podría perderse el partido del próximo sábado en Santander, donde será baja Tachi por acumulación de tarjetas.

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