NUMANCIA 2-1 REAL ZARAGOZA
1-0, min. 42: César Moreno
1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli
2-1, min. 85: León.
Ficha técnica
CD Numancia: Iván Martínez; Rafa Roldán (Lopes, 76), Pelayo, Fran González, Marcos Fernández (Flores, 76); Moustapha (Borja López, 81), César Moreno (Luis Roldán, 64); Jorge Domínguez (Iván Moreno, 64), Amín (Torondel, 64), Aranzabe (Chárlez ,64); y Jony (León, 76).
Real Zaragoza: Peña; Lalo Arantegui, H. Barrachina (Berdejo, 46), Saidu, Pereira; Rubén Díez Jamelli, Tobajas (Palacio, 58); Vadillo (Jardí, 46), Pinilla (Delgado, 69), Hansson; y Espiau.
Árbitro: Mazo Maruri (Comité Castellano-leonés). Amonestó a Tobajas (37) y Fran González (49).
Goles: 1-0, min. 42: César Moreno. 1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli. 2-1, min. 85: León.
Incidencias: Tarde-noche agradable en Soria, con 21 grados al inicio del partido (las 20.10, con retraso), viento que refrescó y nubes de tormenta. Llovió ligeramente antes del partido. El césped estuvo irregular, más alto de lo normal y con alguna calva. En las gradas de Los Pajaritos hubo alrededor de 3.000 espectadores, de ellos unos 400 zaragocistas.
Un Real Zaragoza de poco fuste pierde 2-1 ante el Numancia, de una categoría menos
Los sorianos se adelantaron ante del descanso con el 1-0 y Rubén Díez Jamelli aprovechó un error del portero local para igualar a uno a falta de 23 minutos. No pudo un partido flojo con muchos errores de un equipo poco titular que encajó la derrota a falta de 5 minutos.
Se acabó la pretemporada este sábado en Soria con una derrota por 2-1 frente al Numancia, de Segunda RFEF. Una tarde de poco fútbol, de un nivel menor en lo expuesto en Los Pajaritos respecto de los pocos ratos de fluidez y algún brillo de los ocho amistosos anteriores de este verano. Acaba con el pie torcido el tiempo de simulacros y deja abiertas muchas dudas.
Esta vez, el primer tiempo respondió a un modelo diferente a lo visto en la mayor parte de la pretemporada zaragocista: el equipo de Ibai Gómez dominó más tiempo a un rival que mostró siempre ese escalón inferior en el panorama de categorías, llegó más veces y remató con opciones de gol, pero se fue al descanso perdiendo 1-0. Este efecto cabe achacarlo, principalmente, a cuestiones de calidad individual y a la natural falta de cohesión en un bloque nuevo al del día anterior frente al Bilbao Athletic, con mucho menos peso específico.
Porque en el once inicial de Soria, Gómez quizá solo pueda considerar como titulares en la liga a dos, el lateral Pereira y el medio centro Jamelli. Los demás, más allá de los filiales Lalo Arantegui, Tobajas y Vadillo, huele a que tendrán que ganarse mucho el puesto, al menos en el arranque del curso. Los numantinos jugaron desde el principio con la pose de mostrar su inferioridad, recostados sobre su área, esperando los ataques aragoneses y con el afán de salir deprisa a la contra. Así mantuvieron el tipo ante un Zaragoza más activo en las asociaciones que otros días en la línea media, con Jamelli y Tobajas trabajando mucho, Hansson y Vadillo ofreciéndose en las bandas y Pinilla flotando por el borde del área sin hallar muchos espacios. Espiau, en punta, peleó mucho pero sin tino.
Antes del primer cuarto de hora el Real Zaragoza ya había rondado el gol cuatro veces. Esto da idea del perfil del partido y del adversario. Vadillo erró un chut franco en el minuto 5. En la siguiente acción, Espiau cabeceó alto un centro de Hansson, mal. En el 13, Vadillo de nuevo disparó desde la corona con potencia, rechazó el portero local y Espiau, lento en la arrancada en la ventana del área chica, se dejó comer la tostada por el central Pelayo cuando solo tenía que empujar a placer. Y en el 14, Hansson entró en el pico del área y se inventó un tiro cruzado a media altura que rozó el palo lejano a media altura.
Con más técnica y clarividencia, ahí debió dejar el partido resuelto el Real Zaragoza. En Numancia espabiló, como era de esperar, apoyado por su gente. Un error monumental del portero Peña en la salida con el pie desde el área zaragocista regaló en el minuto 18 la pelota a Amín, que afortunadamente no reaccionó para rematar de primeras con la puerta desguarnecida. Los rojillos amagaban, tiraban córneres, pero están lejos de poder argumentar algo consistente todavía. Vadillo volvió a rematar en el minuto 29, fuera, cruzado. Está con ganas el extremo. Y Espiau, en el 32, cabeceó en parábola un centro de Pinilla y el balón dio en el larguero y no entró. Más perdones zaragocistas al flojo cuadro castellano.
Y eso, sabido es, se suele pagar. Incluso en estructuras de partidos donde uno es mejor. En el final del primer periodo, los sorianos tomaron el mando, el Real Zaragoza se le mustió a Ibai. César Moreno, en el 35, avisó de lo que tenía guardado y disparó desde la frontal del área, solo, alto por un metro. Los centrales zaragocistas andaban volanderos, sin controlar su zona. En el 40 fue el ariete Jony el que armó un chut de tijera frontal y no cogió potencia, parando Peña con facilidad. Y en el 42, César Moreno marcó el 1-0 desde 20 metros, otra vez sin marca en un ataque local. Voleó de derecha a media altura junto al palo derecho y Peña no llegó pese a su estirada. Lo que debió ser un tanteó amplio a favor de los de Ibai era una derrota en el ínterin.
Tras la pausa entraron Jardí por Vadillo, el más activo en ataque, y el joven Berdejo (16 años, recién salido de cadete) por Barrachina. El Numancia no movió fichas, se lo tomó en serio Lalo Escobar, su entrenador. Y salieron intimidando, como acabaron. En el 48, Jorge Dominguez estuvo a milímetros del 2-0, pues remató solo en el segundo palo un centro lejano de Moustapha (37 años, media vida en el fútbol aragonés) y el balón dio en el larguero con Peña superado por arriba. Y en el 51, Moustapha culminó desde la corona, de nuevo solo, una acción ofensiva con un remate colocado fuera por un metro. Salió el Real Zaragoza dormido de la caseta.
Del sopor salió por un instante con un tiro de Jardí en el minuto 53 desde el pico del área, intencionado, que se le fue por encima del larguero por un palmo. Tobajas fue suplido por el también debutante Palacio, mientras Berdejo empezaba a dar muestras atrás, con su porte y seriedad, de que podemos estar ante un futbolista de una dimensión superlativa si nada se tuerce. Esto, con el Real Zaragoza en Primera RFEF, hay que leerlo bien, pues este nivel es muy pobre para sujetar a nadie que se vaya de lo ordinario. Entretanto, el Numancia siguió generando más peligro y Moustapha cabeceó un córner en el minuto 60, picado, que se fue al palo izquierdo entre un mar de piernas. La suerte estuvo otra vez con Peña, que tiene dificultades para dominar sus territorios, los propios de un guardameta.
El Numancia se agrietó mediado el segundo tiempo con cuatro cambios de tacada y, como ya ha hecho el equipo de Ibai en otros días, enseguida sacó provecho. En el minuto 67, Rubén Díez Jamelli marcó el 1-1 desde 30 metros, a puerta vacía, tras un error grueso del portero Martínez en el juego de pies con su lateral Marcos. Un regalo de tamaño descomunal, cuyo mérito es saber aprovecharlo y no desdeñarlo. Esta jugada y otras posteriores respondieron a ese mandato de Ibai de presionar arriba del todo y dificultar el juego del rival desde su gestación. Al Numancia de Segunda RFEF y en los últimos 25 minutos, sí que logró hacérselo varias veces con buena nota. Es la primera vez en todo el verano.
La igualada dio alas a los zaragocistas, que contaron con el goleador Delgado desde el minuto 70, como ante el Bilbao Athletic. Y Jardí pudo voltear el marcador en el 73, pero echó alto un remate fácil en el área tras jugada profunda de Pereira (confirmado que va mucho mejor hacia el ataque que hacia atrás, donde sufre a veces). La tarde estaba de poca puntería en las filas blanquiazules. Así que dejaron en bandeja la posibilidad de que los numantinos se llevaran el partido al final, por insistencia y pese a haber remodelado su bloque casi al completo. Y así sucedió entre la dejadez de los de Ibai, poco estimulados por lo que sea.
En el minuto 85, uno de los recién entrados, el punta León, cogió el balón en el área, quebró a Saidu y se fue de Berdejo con la cintura y fusiló raso a Peña. Era el 2-1 que ponía en evidencia las escaseces que presenta este Real Zaragoza, en líneas generales, a solo una semana de la liga. Cabe esperar que lo bueno, lo potable y rentable, se lo haya guardado Ibai Gómez justo para cuando los partidos valgan 3 puntos. Porque ahí estamos ya. Los experimentos con gaseosa acabaron en Soria. Y no bien.

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