domingo, 22 de enero de 2023

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº24 (22.1.2023)

 

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº24 (22.1.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3587

REAL SPORTING 1-0 REAL ZARAGOZA

  • Queipo 3’
  • Titulares


1 Cuellar (P) (C)

1 Alvarez (P) (C)

2 Guillermo

3 JAIR JR

4 Insua

6 Frances

7 Aitor G.   75’

7 Miguel   11’

8 Pedro D.

9 Azon   46’

11 Campuzano   62’

11 VADA   69’

17 Christian   84’

12 Larra

24 IZQUIERDOZ

14 Serrano   69’

29 Jordi   84’

16 TOMÁS ALARCÓN

30 Queipo   75’

17 Nieto

32 Diego

28 Mollejo   81’

Sustituciones



11 Campuzano   12 Gonzalez 62’

7 Miguel   5 Jaume 11’

30 Queipo   23 Djuka 75’

9 Azon   20 Simeone 46’

7 Aitor G.   20 JORDAN 75’

14 Serrano   21 Zapater 69’

17 Christian   22 Valentin 84’

11 VADA   23 Molina 69’

29 Jordi   37 Varane 84’

28 Mollejo   2 GABI F. 81’

Real Sporting 1-0 Real Zaragoza

67.3 % Posesión 32.7 %
3 remates dentro 2
5 disparos bloqueados 4
3 remates fuera 1
7 disparos recibidos 11
2 tarjetas amarillas 3
0 tarjetas rojas 2
11 faltas recibidas 11
11 faltas cometidas 11
136 perdidas de posesion 133
63 recuperaciones de posesion 58
3 fueras de juego 0
xxxxxx

Desgraciado partido del Real Zaragoza en Gijón con derrota por 1-0 en un día accidentado

El Real Zaragoza acaba con 9 jugadores por las expulsiones de Alarcón y Nieto, la primera en el minuto 7 y ya con el gol local anotado por Queipo en el minuto 3.

Hay días en los que es mejor quedarse en la cama, descansando, eludiendo inclemencias del tiempo y de la vida, en pose de meditación. Eso debió hacer el Real Zaragoza, de haber sido posible, este domingo de enero. Su partido en Gijón fue una desgracia global, un cúmulo de accidentes relativos al discurrir del fútbol (no todos en contra, aunque sí los más decisivos), que lo hizo competir sin armas suficientes y lo llevó a una derrota dolorosa ante un rival que, pese a tener todos los condicionantes de su lado, no demostró nada extraordinario para vencerle.

La fría tarde asturiana nació torcida. Y bien torcida. En 5 minutos el suelo se le resquebrajó a Escribá. En la primera llegada gijonesa, en un agujero tremendo en la banda derecha que defendió finalmente Larrazabal ante la baja del lesionado Gámez, el joven Diego Sánchez puso un centro raso atrás en el área y Queipo remató a placer el 1-0 en el minuto 3, sin romper a sudar todavía nadie. Y en la siguiente acción, Alarcón se autoexpulsó al cortar un avance local con un plantillazo por detrás al gemelo del futbolista esportinguista. El árbitro, un flojo Busquets Ferrer toda la tarde, solo le mostró de inicio amarilla, pero en el VAR, el riojano Ocón Arráiz, le avisó de la gravedad del caso y lo echó. Apuntaba a catástrofe en esos momentos el evento.

El entrenador zaragocista tuvo que cambiar el plan por completo. Retiró a Puche, que volvía a la titularidad mucho tiempo después, y metió a Grau para recortar el vuelo ofensivo y recomponer la media. El equipo quedó aturdido largo tiempo. Los locales, con el viento a favor desde el primer instante, apuraron un par de llegadas por los extremos, pero no cerraron bien las jugadas y Cristian Álvarez, con apuros, y la falta de pericia de Campuzano impidieron males mayores en el primer cuarto de hora.

A partir de ahí, el Real Zaragoza se centró en el juego, asumió bien su menoscabo y empezó a controlar la situación dentro de un partido sin exquisiteces. El Sporting bajó el pistón, dando muestras de sus carencias que lo han llevado a despedir a Abelardo del banquillo y a estrenar este domingo a Miguel Ángel Ramírez como sustituto. El fútbol fue lento, parsimonioso, aburrido. Así lo quiso el cuadro astur y bien que le vino al Zaragoza. Mollejo, caído a la banda derecha, Vada, por la izquierda, y Azón, de nuevo titular, enhebraron varios contragolpes prometedores de gol y en el minuto 32, el pelado manchego tuvo el empate en su bota derecha. Remató en el área chica un centro de Vada y Cuéllar salvó bajo palos en un paradón a una mano. Al rechace no llegó por poco Francho, que también seguía la jugada.

El Sporting era un rival que ganaba, tenía un futbolista más en el campo desde el minuto 7, pero no demostraba nada del otro mundo. Aitor García protagonizó el único disparo a puerta en toda la primera parte, más alla del gol, flojo a las manos de Cristian Álvarez en el minuto 24. Y el cuadro aragonés dejaba muestras de que, con paciencia, podía aún meterse en el partido. Ahora bien, tuvo que saltar con la pértiga de la fortuna el 2-0 que llegó al borde del descanso, que Busquets lo dio por válido y que, de nuevo el VAR, anuló a posteriori. Campuzano, en el 43, cabeceó a la red en una mala salida de Cristian Álvarez tras un rechace en Jair de un disparo lejano. Ahí no estaba la sustancia de la irregularidad. El caso revisado por el videoarbitraje fue un pisotón de Insua a Mollejo al borde del área local un minuto antes, que el árbitro de campo se comió literalmente. No lo vio. Mollejo se quedó tirado en el suelo y eso fue mano de santo. Ocón esta vez dio vida a los zaragocistas, pues irse a la caseta con dos goles abajo y solo 10 hombres sobre el césped era sinónimo de K.O. técnico. Eso sí, Busquets, en la rectificación, no mostró ni amarilla a Insua, incomprensiblemente.

Con nada más que reseñar, en una primera mitad de planicie futbolística, al más puro estilo de esta Segunda División para eruditos, se dio paso al intermedio. Escribá tenía aún bazas para reparar un día que empezó con la peor de las pintas. Como primer paso dejó en la ducha al luchador (y poco más, esta vez) Azón y le dio vuelo a Simeone, tras superar su dolencia lumbar. Buscaba velocidad al espacio y presión en inferioridad numérica. Y así arrancó la hora de la verdad.

Como los duendes no paran nunca cuando están traviesos, el segundo tiempo empezó con otro susto morrocotudo. Un posible penalti de Larrazabal, por una mano en un corte en el área pequeña ante Campuzano tras un centro fue protestado y pedido por El Molinón y el VAR lo revisó minuto y medio. Olió a chamusquina, pero el alivio zaragocista fue de hondura cuando el árbitro dijo que no era pena máxima. Era el minuto 48, recién recomenzado el partido, y podría haber sido la puntilla. Así que la aventura de buscar el empate en estas circunstancias tan adversas siguió adelante. Metidos atrás, los avispas esperaban pasar bien las primeras acometidas rojiblancas y, entonces, apostar a grande con todos los órdagos del mundo. En el 54, Insua cabeceó solo, a placer, una falta lateral mal defendida por la zaga aragonesa, pero echó el balón por encima del larguero e indultó al Real Zaragoza de un mal mayor.

En los primeros 15 minutos de la reanudación, los de Escribá no habían dado señales de vida en ataque. Atrás, sufrían poco, más allá de ese balón parado. Pero faltaba chispa en la generación de juego. Había que suministrar más y mejor a los de arriba. Y eso no sucedía. El cuadro gijonés cambió de punta, Cristo por Campuzano. Necesitaban también algo de empuje, pues dio la sensación según pasaban los minutos de que se estaban conformando con sujetar el 1-0, sin más aspiraciones en el área de Cristian Álvarez. Realmente, el Sporting fue un equipo con pocas luces que vivió de su afortunado inicio de partido. Once contra once, es más que posible que la película hubiese sido bien diferente, visto lo visto.

Zapater y Molina suplieron a Francho y Vada, muy difuminados en el segundo tiempo, a falta de 21 minutos. Apuestas con poco gol, tal vez buscando soltar más a Mollejo junto a Simeone, que era una isla todo el rato. Respondió el técnico del Sporting con otra baza doble, poniendo en juego al devaluado Djurdjevic y a Jordan Carrillo, dos delanteros más de refresco. No fueron los cambios lo importante en esa fase de miradas al tablero de ajedrez. Lo crucial fue la torpeza de Nieto que, con una amarilla desde bien pronto, metió un plantillazo gratis en zona de nadie sobre un rival y vio la segunda. Era el minuto 76 y el Real Zaragoza se quedaba con nueve futbolistas. Ahí se acabó todo, si es que aún quedaba alguna gatera por la que salir airosos de esta sobremesa de pesadilla a orillas del movido Cantábrico. El último cuarto de hora lo acometió el Real Zaragoza con dos piezas menos, un lujo pernicioso que el equipo de Escribá no está para soportar.

Fuentes entró por Mollejo para parchear el lateral zurdo. Aún quedaba menos pólvora para intentar lo que, ya sí, se presumía un milagro de mucho mérito: empatar en la recta final. Hubo dos córneres seguidos a favor del Real Zaragoza en el 81 y ahí se rondó la heroica. Fallaron los rematadores por alto y Larrazabal lo intentó en el rechace del segundo desde lejos, sin encontrar la portería por un metro tras dar en un zaguero rojiblanco. Los de Gijón se pusieron muy nerviosos y se vieron vulnerables. Su entrenador hizo dos sustituciones más para parar la reacción aragonesa en modo ‘Los últimos de Filipinas’. Con nueve, el Zaragoza no se daba por abatido. Y el Sporting, que solucionó fatal dos contragolpes en franca ventaja numérica, era un mar de histerias, incapaz de rematar a un adversario malherido durante más de hora y media de juego (con los aumentos).

El duelo concluyó con mucha desazón zaragocista, por lo abrupto del guion de tan desgraciado partido, y con caras de moderada satisfacción entre los locales, pues habían salvado con éxito un día peligro para ellos, pero con una imagen bastante fea. Esta vez, la derrota de los de Escribá cabe achacarla más a los aderezos extrafutbolísticos, tangenciales a los errores clásicos técnicos y tácticos. Aunque, en definitiva, todo el fútbol. Y, como corolario, quedó claro que la plantilla no da para más que sobrevivir alejándose, en la medida de lo posible, de los problemas de la zona baja de la tabla. Lo de auparse a la parte noble, es una quimera.

Ficha técnica:

Sporting de Gijón: Cuéllar; Rosas, Izquierdoz, Pola (Pol Valentín, 84), Insua, Diego Sánchez; Pedro Díaz, Rivera (Varane, 84); Aitor García (Djurdjevic, 74), Queipo (Jordan Carrillo, 74) y Campuzano (Cristo, 61).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Larrazabal, Francés, Jair, Nieto; Francho (Zapater, 69), Alarcón; Puche (Grau, 11), Vada (Molina, 69); Mollejo (Fuenes, 80) y Azón (Simeone, 46).

Árbitro: Busquets Ferrer (Comité Balear). Expulsó a Alarcón (7) tras revisión del VAR y retirarle la amarilla inicial; y a Nieto, por doble amarilla (17 y76). Amonestó a Campuzano (33), Vada (56), Grau (57) y Jair (94).

Goles: 1-0, min. 3: Queipo.

Incidencias: Tarde soleada en Gijón, con temperatura fría, 8 grados al inicio del partido (las 16.15). El césped de El Molinón-Enrique Castro ’Quini’ presentó un magnífico estado. En las gradas hubo alrededor de 16.500 espectadores.

sábado, 14 de enero de 2023

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº23 (14.1.2023)

 

LIGA 2ªDiv. 2022/23 JORNADA Nº23 (14.1.2023)

PARTIDO OFICIAL Nº 3586

VILLARREAL B 2-3 REAL ZARAGOZA

 1-0, min. 27: Carlo Adriano. 2-0, min. 40: Fer Niño. 2-1, min. 50: Iván. 2-2, min. 70: Pablo Íñiguez en propia meta. 2-3, min. 90: Víctor Mollejo

Titulares



2 MIGUE

1 Alvarez (P) (C)

3 Daniel

2 GABI F.

4 De La Fuente (C)

3 JAIR JR

6 Del Moral

6 Frances

7 Collado

8 Valderrama   46’

8 Carlo Adriano

12 Larra   65’

9 Millan   67’

14 Serrano   77’

11 Niño

16 TOMÁS ALARCÓN

13 Iker (P)

18 Fran Gamez

19 Iñiguez H

19 P. MAKHTAR   46’

21 Sergio

28 Mollejo   93’

Sustituciones



9 Millan   14 HASSAN 67’

8 Valderrama   11 VADA 46’


19 P. MAKHTAR   9 Azon 46’


12 Larra   7 Miguel 65’


14 Serrano   23 Molina 77’


28 Mollejo   17 Nieto 93’

 Villarreal B 2-3 Real Zaragoza

50.2 % Posesión 49.8 %
4 remates dentro 3
0 disparos bloqueados 1
6 remates fuera 3
8 disparos recibidos 10
3 tarjetas amarillas 2
0 tarjetas rojas 0
22 faltas recibidas 13
13 faltas cometidas 22
113 perdidas de posesion 127
43 recuperaciones de posesion 55
2 fueras de juego 3

 

Azón y Mollejo empujan la increíble remontada del Real Zaragoza en Villarreal

El equipo aragonés tuvo dos caras. Se fue perdiendo por 2-0 al descanso tras una pésima primera parte, y después fue capaz de darle la vuelta al partido.

Asombrosa, increíble remontada del Real Zaragoza en Villarreal. Nadie imaginaba al descanso, cuando los de Escribá perdían por 2-0 tras una deplorable puesta en escena, que la victoria era factible. Todo cambió con la entrada de Iván Azón al campo, con el empuje de un futbolista que hizo creer al equipo y se alió con Víctor Mollejo para obrar la gesta en La Cerámica.

Fue un Real Zaragoza de dos caras: el de la pesadumbre de Pape Gueye durante los primeros 45 minutos y el que resurgió después gracias a la viveza de un Azón que tuvo un impacto decisivo en el encuentro. 

La titularidad de Gueye alteró el método pero no el producto. En el inicio del choque, el equipo aragonés no tuvo control del centro del campo; volcó todo su juego hacia las bandas; pero esto no se tradujo en ocasiones. 

El equipo de Escribá formaba en un claro 4-4-2, con Eugeni Valderrama metiéndose hacia adentro desde la izquierda y Fran Gámez y Larrazabal cargando el otro costado sin éxito.

Lo visto ya en el minuto 2, con una subida del propio Fran Gámez que se perdió con un disparo simplón, fue el avance de lo que vendría después: un sinfín de intentonas erráticas, sin intención, que apenas inquietaron al Villarreal B.

Solo Francho Serrano fue capaz de asomar entre tanta vulgaridad para poner un centro medido a la cabeza de Mollejo que, tras el remate del manchego, encontró respuesta en una gran estirada de Iker Álvarez.

Se acababa de cumplir el minuto 20 de partido. Hasta entonces, el Villarreal B apenas había inquietado; pero todo cambió poco después (26 de juego) con un error en cadena de la defensa zaragocista que propició el 1-0 y el derrumbe del equipo.

Tasende puso un saque de banda al área; Fer Niño y Millán prolongaron hasta en dos ocasiones; y Carlo le ganó la partida a Francho y Jair para conectar un zurdazo que entró llorando sobre el poste izquierdo de Cristian Álvarez.

Con muy poco, el Villarreal lograba aventajar a un Real Zaragoza que en los minutos posteriores siguió reduciendo su juego a las subidas de Gámez y Larrazabal, del doble lateral que se volvió a solapar entre la indeterminación, entre la falta de concreción que el rival volvería a castigar en el minuto 40 con el 2-0.

Fer Niño recibió en la frontal; recortó a Jair para generarse posición de remate y conectó un zurdazo inapelable. Un zurdazo directo al corazón de los zaragocistas desplazados al Estadio de la Cerámica, de todos los aficionados que suplicaron la reacción hacia la segunda parte.

El equipo necesitaba un estímulo, un acicate, y Escribá movió el arbol al descanso. Iván Azón sustituyó a Gueye y Valentín Vada a Eugeni. Suficiente para ganar empuje hacia la portería contraria. Suficiente para creer en una remontada que se empezó a fraguar a los cinco minutos de la reanudación.

Alarcón, casi inédito durante la primera parte, encontró a Larrazabal en tres cuartos; este cedió un pase medido a Azón; y el ariete canterano batió por bajo a Iker Álvarez. Algo había cambiado. La influencia del ‘9’ en el partido fue inmediata.

A partir de ahí, con más arrojo que fútbol, el Real Zaragoza fue creciendo hasta saberse superior. Vada avisó en el minuto 59 con un derechazo que se fue elevado; el equipo ganó metros con Alarcón y Francho como timoneles; y Mollejo empató en el minuto 70 tras un gran pase de la muerte de Puche.

Azón había encontrado al socio perfecto en Mollejo. Ambos se bastaban para ahogar la salida rival y cargar de peligro cada envio en largo hacia la espalda de Íñiguez y Dela, de una pareja de centrales que perdió el dominio aéreo exhibido durante la primera parte.

Cada balón colgado representaba un peligro para los locales. Y así, el guardameta Iker Álvarez estuvo a punto de cometer penalti sobre Mollejo en el minuto 77, en una acción que el manchego no dio por perdida hasta ser derribado con polémica.

Guzmán Mansilla entendió que no había pena máxima y Mollejo lo siguió intentando hasta encontrar la recompensa del 2-3 en el tiempo de descuento, a través de un soberbio cabezazo que culminó una combinación de Azón –¿quién si no?– con Gabi Fuentes.

Esta vez, la banda izquierda fue la que guardaba el premio del gol. Y también por la izquierda se movió el Villarreal B en los minutos finales en busca de un empate que ya no llegó.

Los acercamientos finales del Villarreal se redujeron a unos cuantos disparos aislados desde fuera del área. El más peligroso, probablemente, fue obra de un Haissem que había entrado en el minuto 67 de partido en sustitución de Álex Millán.

La titularidad del delantero aragonés, recuperado del Famalicao portugués y que apenas había entrenado junto a sus compañeros, sorprendió tanto como la de Gueye en un encuentro en el que el Real Zaragoza fue capaz de sujetar los tres puntos gracias a una remontada inverosímil.

Tres puntos que saben a gloria. Mucho más, teniendo en cuenta las bajas que Escribá reunía para este compromiso y cómo se pusieron las cosas tras una primera parte en la que se demostró que, sin Simeone, la presencia de Azón en ataque resulta indispensable. 

Ficha técnica

2 – Villarreal B: Iker Álvarez, Leal, Pablo Íñiguez, De la Fuente, Tasende, Del Moral, Carlo Adriano, Lozano, Diego Collado, Álex Millán (Haissem, min. 67) y Fer Niño.

3 –Real Zaragoza: Cristian Álvarez, Jair Amador, Francés, Fuentes, Fran Gámez, Alarcón, Francho Serrano (Manu Molina, min. 75), Eugeni (Vada, min. 46), Larrazábal (Miguel Puche, min. 64), Gueye (Iván, min. 46) y Víctor Mollejo (Carlos Nieto, min. 90).

Goles: 1-0, min. 27: Carlo Adriano. 2-0, min. 40: Fer Niño. 2-1, min. 50: Iván. 2-2, min. 70: Pablo Íñiguez en propia meta. 2-3, min. 90: Víctor Mollejo

Árbitro: Guzmán Mansilla (andaluz). Mostró tarjetas amarillas a De la Fuente, Iker Álvarez y Pablo Íñiguez por el Villarreal B y a Francho Serrano y Miguel Puche por el Zaragoza.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 23 de LaLiga Smartbank disputado en el estadio de La Cerámica de Villarreal con 11.569 espectadores en las gradas. Numerosa presencia de seguidores del Real Zaragoza