sábado, 5 de septiembre de 2026

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº2 REAL ZARAGOZA 1-0 ANTEQUERA CF

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº2 (05.8.2026)

PARTIDO OFICIAL Nº 3744

 REAL ZARAGOZA 1-0 ANTEQUERA CF

1-0, min 90: Edu Espiau

Ficha técnica:

Real Zaragoza: Westerveld, Gabilondo (Sangalli, 46), Diego González, Rubo Iranzo, Escudero (Pereira, 46), Ander Herrera, Lucas Terrer, Cuenca (Jardí, 46), Pau Sans (Edu Espiau, 81), Vadillo (Ureña, 72) y Joaquín Delgado.

Antequera: Alcover, Antón, Quintana, Iván Pérez, Julio, Bassele, Aspra (Mangada, 46), Luismi (Samu Almagro, 80), Adriá (Zarzana, 61), Moi Parra (Aguero, 61) y Destiny (Isra, 61).

Árbitro: Joan Masip (comité catalán). Amonestó a Moi Parra, Aspra. Iranzo, Iván Pérez,

Goles: 1-0, min 90: Edu Espiau.

 Real Zaragoza 1-0 Antequera CF

67% Posesión 33%
19  remates totales 10
4 remates a puerta 2
7 remates fuera 4
7 corneres 5
2 tarjetas amarillas 4
 tarjetas rojas
2 fueras de juego 0
16 tiros libres 14
18 saques de banda 14
14 faltas 16
1 disparos efectuados bloqueados 3

xxxxxx


 
Espiau da al Real Zaragoza la primera alegría de la temporada en el minuto 90

Un agónico gol del delantero canario permite al equipo de Ibai Gómez, de menos a más, sumar el triunfo sobre el Antequera. Ander falló un penalti en la segunda parte.

Ya está aquí. El Real Zaragoza sumó este sábado -por fin- los tres primeros puntos de la temporada. Lo hizo con una agónica victoria sobre el Antequera, gracias a un no menos sufrido gol de Edu Espiau en el 90. Cuando casi todo parecía ya perdido, el delantero canario, que llevaba menos de 10 minutos sobre el césped, rescató un balón casi sobre la línea de gol que envió al fondo de la red con el muslo. Ese tanto premió la progresiva superioridad del conjunto aragonés en el encuentro, donde fue de menos a más. Tras un mal primer tiempo, arrinconó a los malagueños en la segunda mitad y terminó encontrando la merecida recompensa.

Porque, por segunda jornada consecutiva, al Real Zaragoza le costó entrar en el partido. Esta vez, al menos, no perdía ya a los dos minutos. Aunque un mal despeje de Gabilondo, con el duelo recién iniciado, a punto estuvo de patrocinar la primera gran ocasión. En esos primeros compases, el reloj corrió con un Real Zaragoza frío, errático y sin apenas ritmo en su juego.

Atrás, el debutante Diego González se mostraba impreciso en algunas acciones; en el centro, sin noticias de Ander Herrera y Lucas Terrer; y arriba, Joaquín Delgado era un lobo solitario sin apenas ayudas por dentro ni por fuera. En el ecuador de la primera mitad, la sensación era que el Antequera se hacía poco a poco cada vez más dueño del partido, mientras en el Ibercaja Estadio empezaban a asomar los primeros pitos de la temporada.

Con música de viento, los malagueños estuvieron a punto de hacer sonar la melodía del gol a la salida de un córner. Afortunadamente para el Real Zaragoza, Iván Pérez no acertó en un doble remate en el área pequeña que acabaron despejando entre Westerveld y Diego González. Poco después, esta vez Luismi, se revolvió dentro del área aragonesa, pero su disparo se marchó desviado.

Camino ya de la media hora de juego, apenas había noticias del Real Zaragoza en el partido. El equipo de Ibai Gómez lo intentaba una y otra vez, pero su voluntad era tan elogiable como poco productiva. Solo Vadillo, titular en el extremo izquierdo en lugar de Jardí, fue capaz de levantar al público del Ibercaja Estadio con una gran internada por la banda. El joven encontró a Joaquín Delgado, que al primer toque sirvió un caramelo a Pau Sans. El zaragozano, sin embargo, se atragantó con el regalo y disparó alto, muy defectuoso.

Fue la primera oportunidad de un conjunto, del de Ibai Gómez, que trataba de quitarse como podía el dominio del Antequera. Por el momento, los malagueños cumplían con su hoja de ruta a las mil maravillas: eran un bloque extraordinariamente cómodo sobre el césped, muy ordenado en defensa y valiente en ataque.

Sin embargo, caprichos del fútbol, casi cierran los primeros 45 minutos con un futbolista menos. Una fea entrada de Moi Parra sobre Gabilondo, muy impreciso durante la primera parte, fue revisada por el colegiado, que inicialmente no mostró ninguna cartulina. Tras pasar por el sistema de revisión (FVS), decretó tarjeta amarilla en lugar de la roja que reclamaba el Ibercaja Estadio. Así se cerró el primer periodo, sin apenas ocasiones claras por parte de ningún equipo, aunque con una mayor sensación de dominio visitante.

Ibai mueve el banco

Esa falta de fluidez, dominio y, sobre todo, oportunidades no gustó nada a Ibai Gómez. Por eso, el técnico aprovechó el descanso para darle un brochazo al equipo y tratar de cambiarle la cara. De una tacada, el técnico introdujo un triple cambio en el intermedio: Sangalli y Pereira relevaron en los costados de la defensa a Gabilondo y Escudero, mientras Jardí recuperaba su lugar en el campo en detrimento de un improductivo Cuenca.

La decisión de Ibai evidenció una ligera mejora en su equipo. El Real Zaragoza compareció mucho más enchufado en la segunda mitad, se adueñó del balón nada más comenzar y, poco a poco, empezó a ganar protagonismo en el partido. Las ocasiones todavía no llegaban, pero el conjunto aragonés arrinconaba poco a poco al Antequera en su propio campo.

Por cierto, cinco minutos bastaron para confirmar que sí, Marco Sangalli lee el fútbol de una manera privilegiada. Si las lesiones le respetan, el Real Zaragoza tiene en el lateral derecho uno de los mejores jugadoras de la categoría. Junto a Jardí, ambos cambiaron radicalmente la imagen de esa banda. Más profundidad, más dinamismo, más velocidad… en definitiva, más fútbol.

Pero estas buenas impresiones tocaba refrendarlas más pronto que tarde con goles. Está muy bien lo de jugar bonito, pero en Primera RFEF, como en el patio del colegio, si no metes gol… de poco sirve. Con el reloj camino de la hora de partido, ahora el que parecía más cerca de festejar el primer tanto de la noche era el Real Zaragoza. Bien parecía detectarlo el Antequera, que poco a poco activó el denominado otro fútbol con el deseo de que el minutero avanzase x2, como si de un audio de Whatsapp se tratara.

El técnico visitante, Abraham Paz, emuló a su vecino en los banquillos y también introdujo un triple cambio en el 61. Dos minutos antes de que Jardí estuviera muy cerca de adelantar a los locales. El atacante de Reus botó una falta desde la frontal con toda la intención, pero su disparo se marcho fuera tras besar la madera. Ahora sí, exactamente igual que una semana antes en Tarragona, el Real Zaragoza era ya dueño y señor del partido. Como en el Nou Estadi Costa Daurada, solo faltaba el gol.

El penalti de Ander

Y ahí, en el minuto 67, surgió la mejor ocasión. La enésima internada de Sangalli por la derecha (qué barbaridad su carta de presentación) se encontró con la pierna del defensa Julio. El colegiado no lo dudó y señaló un penalti infantil tras un leve contacto que fue revisado por Joan Masip en el videoarbitraje. Cuando todo parecía de cara para el Real Zaragoza, el lanzamiento de Ander Herrera desde los once metros no salió como esperaba.

El capitán cruzó el balón y su envío se estrelló contra el palo antes de ser recogido por el guardameta Dani Alcover. El Antequera, desaparecido durante todo el segundo tiempo, celebró a lo grande el afortunado guiño que le hizo el destino. Los malagueños, sin embargo, sabían que por delante les aguardaban más de 25 minutos de constante asedio aragonés.

El guion apenas varió durante este tiempo. Control total del Real Zaragoza con un Antequera que se defendía con uñas y dientes. Ya en la recta final, a cinco minutos del 90, el equipo de Ibai Gómez dispuso de una nueva ocasión. El guardameta Alcover se escurrió fuera del área con el balón en las manos. Espiau, que había relevado poco antes a Pau Sans, no aprovechó el regalo, mientras la falta botada posteriormente por Jardí tampoco se coló en las mallas.

El tiempo se agotaba y el encuentro agonizaba. Pero ahí, cuando todo parecía perdido, el Real Zaragoza encontró el botín que llevaba buscando toda la noche. En el minuto 90, Jardí sirvió un buen balón desde la derecha que encontró a Diego González en el segundo palo. El central evitó que el cuero se marchara por la línea de fondo y entregó a Edu Espiau que remató con el muslo para hacer el 1-0.

Ese tanto desató la euforia en el Ibercaja Estadio, que lógicamente celebró a lo grande el tanto. Joan Masip añadió seis minutos, pero el Antequera ya fue incapaz de reaccionar, otorgando al conjunto de Ibai Gómez sus primeros tres puntos de la temporada.

 

martes, 1 de septiembre de 2026

Plantilla inicio Temporada 2026/27

Plantilla Real Zaragoza inicio Temporada 2026/27

Vuelven a sus clubes tras sus cesiones en el Real Zaragoza:

Esteban Andrada, Rober, Adrián Rodríguez, Kenan Kodro, Paul Akouokou, Nikola Cumic y Juan Larios.

Terminan contrato o se ejecuta la cláusula liberatoria: 

Dani Tasende, Pablo Insua, Keidi Bare, Mario Soberón, Toni Moya, Dani Gómez, Raúl Guti, Sinan Bakis, Carlos Pomares, Aleksandar Radovanovic, Sebas Moyano, Paulino De la Fuente, Jawad El Yamiq, Martín Aguirregabiria, Valery Fernández, Willy Agada, Mawuli Mensah, Jaime Vallejo y Luis Carbonell.


Continúan en el Real Zaragoza: 

Juan Sebastián, Francho Serrano, Marcos Cuenca, Hugo Pinilla, Yussif Saidu, Hugo Barrachina, Lucas Terrer y Alex Gomes.

Vuelven al Real Zaragoza tras sus cesiones: 

Sebastian Kosa, Adrián Liso, Pau Sans, Hugo Carrillo y Samed Bazdar.

Renueva: Tachi.

Fichajes: 

  • Marco Sangalli:
  • Óscar Ureña:

  • Rubén Iranzo:

  • Joaquin Delgado:

  • Diego González:


  • Ander Herrera:

  • Edu Espiau: Arka Gdynia polaco

  • Emil Hansson 
  •  
    Sem Westerveld: AZ Alkmaar neerlandés

     
    Jokin Gabilondo: Malaga


Sergio Escudero; Deportivo de la Coruña 

Jaume Jardí (Nástic Tarragona)

Peter Ademo (Sheriff Tiraspol)


Raúl Pereira (Cádiz)

Anartz Peña (Arenas)


Díaz Jamelli (Ceuta)

Plantilla Real Zaragoza 2026/27 Dorsales


  • 1. Sem Westerveld
  • 2. Jokin Gabilondo
  • 3. Raúl Pereira
  • 4. Hugo Barrachina
  • 5.Tachi
  • 6. Peter Ademo
  • 7. Marcos Cuenca
  • 8.Ander Herrera 
  • 9. Pau Sans
  • 10. Hugo Pinilla
  • 11. Jaume Jardí
  • 12.
  • 13. Anartz Peña
  • 14. Rubén Iranzo
  • 15. Yussif Saidu
  • 16Lucas Terrer
  • 17. Iker Vadillo
  • 18.Sergio Escudero
  • 19. Rubén Díez  (Jamelli)
  • 20Joaquín Delgado
  • 21. Diego González
  • 22. Edu Espiau
  • 23.Óscar Ureña
  • 24.
  • 25. Sangalli
  • 26. Monzón
  • 31. Tobajas
  • 40. Manolache
  •  

    domingo, 30 de agosto de 2026

    LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº1 GIMNASTIC 2-0 REAL ZARAGOZA

    LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº1 (30.8.2026)

    PARTIDO OFICIAL Nº 3743

    GIMNASTIC 2-0 REAL ZARAGOZA 

    1-0, min. 1: Bakis

    2-0, min. 86: Segura

    Ficha Técnica

    Gimnástic de Tarragona: Ayesa; Menargues, Van Rijn, José Amo, Royo; Eugeni (Segura, 62), Montalvo; Shin (Subirats, 80), Babanzila, Prohens; y Bakis (Diego Gómez, 80).

    Real Zaragoza: Westerveld; Gabilondo, H. Barrachina,Tachi, Escudero (Pereira, 55); Ander Herrera (Rubén D. Jamelli, 82), Terrer (Ademo, 82); Jardí (Tobajas, 71), P. Sans, Cuenca (Vadillo, 55); y Delgado.

    Árbitro: Campos Salinas (Comité Murciano). Amonestó a Terrer (27), H. Barrachina (42), Eugeni (43), Escudero (44), P. Sans (58) y Ander Herrera (79).

    Goles: 1-0, min. 1: Bakis. 2-0, min. 86: Segura.

    Gimnastic 2-0 Real Zaragoza

    31% Posesión  69%
    6  remates totales 22
    4 remates a puerta 9
    2 remates fuera 13
     4 corneres 10
    1 tarjetas amarillas 5
    0 tarjetas rojas 0
     4 fueras de juego 2
    15 tiros libres 15
    16 saques de banda 20
    11 faltas 13
     disparos efectuados bloqueados

    xxxxxx

    El Real Zaragoza indulta al Nástic y cae 2-0 en su triste estreno en Primera RFEF

    Un gol inicial del ex Bakis y otro postrero de Segura abatieron a los de Ibai Gómez, que fallaron una retahíla de goles durante gran parte del partido. El dominio total de los aragoneses no lo supieron traducir en nada de nada.

    Bienvenidos a la tercera división. Esta Primera RFEF amenaza con ser un territorio lleno de trampas para un Real Zaragoza que quiere pero no puede. Que pretende pero no acaba. Que tiene un modo de jugar ágil pero lleno de precipitaciones. Y, esto, sin calidad, parece ser carne de sufrimiento en un lugar tan inhóspito.

    Como si la pesadilla del año último siguiera activada, como si el trimestre veraniego no hubiese incinerado el caos del año pasado que acabó en descenso y caída al infierno no profesional, el equipo zaragocista pareció hacer un pacto con los locales para salir del vestuario perdiendo 1-0. La bienvenida de la tercera división para los aragoneses fue encajar un gol lacerante, sangrante, cruento en el corazón blanquillo. Porque en el minuto 1 ya perdían los de Ibai Gómez. Y el tanto lo marcó de cabeza Bakis, ese ariete que dejó un poso de desastre en su trienio en la SAD de La Romareda. Y, por si esto no fuese lo suficiente doloroso, el centro se lo puso Eugeni, el otro ex que milita en el Nástic este año. Tremendo karma.

    Fue una falta lejana, lateral, que Eugeni volcó al área con su buen pie y que se comieron los centrales por arriba, fallando en la marca Tachi, dejando solo al germano-turco para que se tomase una revancha que muchos se olían hace semanas, cuando se supo su llegada a Tarragona. Es el mal del despedido, que es endémico en el Real Zaragoza. A partir de ahí, el partido tuvo un guion lineal: dominio absoluto de los de Ibai Gómez, con el Nástic aculado en su área, empujado por su enfervorizada afición, con un inesperado 4-2-3-1 de los granas que no supo desactivar nunca el cuadro aragonés, pese a que lo intentó de mil maneras.

    Si se llegó al descanso con ese tempranero 1-0 fue por culpa de los zaragocistas. Porque ocasiones crearon, y buenas. Mantuvieron un ritmo de juego alto, incisivo por las bandas, con llegadas nítidas al área del buen portero Ayesa. Pero lo fallaron todo. Otro mal viejo que pareció no cambiar pese al lapso estival y a la mutación casi completa del vestuario. Es algo pandémico, parece ser. El Real Zaragoza tuvo media hora de avasallamiento sobre la defensa catalana. Delgado, Pau Sans (en tres oportunidades), Cuenca y Gabilondo debieron hacer, no solo el gol del empate, sino alguno más.

    En el minuto 7, el nuevo punta Delgado condujo en la frontal y su disparo duro lo sacó Ayesa por arriba a córner. En el 13, Sans lanzó de rosca en el área, tras un buen control, y el portero tarraconense empezó su recital de paradones con una estirada que echó la pelota a saque de esquina. De esa jugada a balón parado, de nuevo Sans voleó en el segundo palo y Ayesa volvió a sacar junto al palo derecho un gol que se colaba. Y en el 16, de nuevo Sans malogró un gol, tras dejada atrás de un activo Ander Herrera en el área, pero se interpuso el central Van Rijn y desvió por alto a córner. Se olía la igualada, pero no llegaba.

    En el 24 fue Cuenca el que rozó el tanto, al acabar mal un centro raso atrás de Gabilondo, un puñal por su banda, más un extremo que un lateral. Estuvo hiperactivo el vasco. Incluso él fue el protagonista de la siguiente opción de gol malograda, en el minuto 33, cuando solo en el área chutó raso fuera, rozando la cepa del poste izquierdo. Parecía mentira, pero el Real Zaragoza estaba dejando con vida a un adversario que estaba grogui contra las cuerdas todo el rato.

    Hasta el minuto 35 no logró desahogarse el Nástic del asedio zaragozano. De nuevo Bakis, extra estimulado como era de prever, se fue en conducción de un blando Tachi y chuto al poste derecho de Westerveld, amagando el 2-0 que hubiese sido aberrante según lo que se veía. Hasta en el último segundo de la primera mitad, Terrer tuvo en su bota derecha el 1-1, con un remate franco a placer tras rechace de los centrales en el punto de penalti que Ayesa rechazó con un brazo duro cuando el gol ya se cantaba.

    Llegó el intermedio entre el alborozo de los del Nástic, locos de contentos, y de la decepción de los alrededor de 2.000 zaragocistas que acudieron a las gradas del Nou Estadi. El buen manejo del balón de Ander Herrera no fue suficiente. Ni la profundidad de Gabilondo. Ni los apoyos, a veces, de Terrer entre líneas. Ni la percusión constante de Cuenca por la zurda, de Sans por el centro, ni la lucha en el área de Delgado. De tanto ritmo que impuso el Real Zaragoza, muchas veces se pasó de revoluciones a la hora de definir el último pase o el remate. Un pecado serio a corregir. Atrás, en los pocos agobios que el Nástic generó, predominó la poca contundencia de Tachi y Barrachina y la sensación de que los laterales, Gabilondo y Escudero, no hacían raya con los exteriores granas.

    No hubo cambios en la reanudación. Y el Nástic arrancó el juego como en la primera parte: un disparo de Bakis, solo en la frontal, que paró abajo Westerveld. La réplica zaragocista llegó en el minuto 47, enseguida, en un córner cabeceado alto por Barrachina, con todo a favor. De nuevo predominaba la velocidad de acción. Esto es una virtud, indudablemente. Pero que requiere concreción y pulso firme en los terrenos de la verdad. Y esto se echó a faltar. Ejemplo claro fue, de nuevo, un remate alto a bocajarro de Cuenca en el 50, tras jugada notable de Terrer y Gabilondo, que se fue al segundo anfiteatro. Era ya molesto ver cómo se iban al limbo tantas ocasiones. Ahí, el Real Zaragoza debería haber estado ganando por goleada. Y perdía 1-0.

    El Nástic no se metió en la cueva tanto como en la primera fase. Su técnico, Xisco Campos, debió considerar que era un acto suicida y puso las líneas varios metros más adelante. Sans disparó rozando el poste, cruzado, en el minuto 55. Justo antes del primer doble cambio de Ibai Gómez: Pereira y Vadillo relevaron a Escudero y Cuenca. Sangre fresca para toda la banda izquierda, la menos aprovechada. El Zaragoza empezó a no llegar con la misma asiduidad arriba. Los nervios afloraron. Natural.

    En el minuto 65 se revisó en el VAR un posible penalti sobre Vadillo en una incursión en el área del recién entrado. No lo consideró el árbitro murciano. A falta de 20 minutos Tobajas entró por el desdibujado Jardí. El Real Zaragoza echó a perder varios córneres por no sacarlos directos. Mal, la estrategia, favorecidos los marros por la precipitación. Las prisas son pésimas consejeras siempre. Se entró en el último cuarto de hora, tras la pausa de hidratación, con el equipo de Ibai sintiendo que su esfuerzo podía no tener ninguna recompensa. Y el Nástic empezó a romper el partido con los cambios.

    Ibai cambio el centro del campo en el 82, dando paso a Jamelli y Ademo a la vez. Justo cuando Vadillo, en jugada personal, había disparado duro al larguero. Una pena. Otra muestra del mal fario zaragocista en el estreno de categoría. Demasiados perdones. Y el pago fue al contado y con más sangre: el defensivo Nástic, listo como un zorro en toda su estructura, logró montar una contra letal en el minuto 86, dejando a Segura solo ante Westerveld, al que superó por raso e hizo el letal 2-0. Una película de miedo.

    El partido acabó con el Real Zaragoza reventado de correr sin provecho. Roto anímicamente por su falta de pegada que indultó a un contrincante que pudo haber caído con amplitud. El Nástic se pellizcaba por su amplia victoria. Nunca un marcador dijo tanta mentira sobre el desarrollo del juego. Pero el fútbol son aciertos y picardías. Y los de Ibai tuvieron cero de ambos asuntos.