PRETEMPORADA
2026/27 9º AMISTOSO (22.8.2025)
NUMANCIA 2-1 REAL ZARAGOZA
1-0, min. 42: César Moreno
1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli
2-1, min. 85: León.
Ficha
técnica
CD Numancia: Iván
Martínez; Rafa Roldán (Lopes, 76), Pelayo, Fran González, Marcos Fernández
(Flores, 76); Moustapha (Borja López, 81), César Moreno (Luis Roldán, 64);
Jorge Domínguez (Iván Moreno, 64), Amín (Torondel, 64), Aranzabe (Chárlez ,64);
y Jony (León, 76).
Real Zaragoza: Peña; Lalo Arantegui, H. Barrachina (Berdejo, 46), Saidu, Pereira;
Rubén Díez Jamelli, Tobajas (Palacio, 58); Vadillo (Jardí, 46), Pinilla
(Delgado, 69), Hansson; y Espiau.
Árbitro: Mazo
Maruri (Comité Castellano-leonés). Amonestó a Tobajas (37) y Fran González
(49).
Goles: 1-0,
min. 42: César Moreno. 1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli. 2-1, min. 85: León.
Incidencias: Tarde-noche agradable en Soria, con 21 grados al inicio del partido (las
20.10, con retraso), viento que refrescó y nubes de tormenta. Llovió
ligeramente antes del partido. El césped estuvo irregular, más alto de lo
normal y con alguna calva. En las gradas de Los Pajaritos hubo alrededor de
3.000 espectadores, de ellos unos 400 zaragocistas.
Un Real Zaragoza de poco fuste pierde 2-1 ante el Numancia, de una
categoría menos
Los sorianos se adelantaron ante del descanso
con el 1-0 y Rubén Díez Jamelli aprovechó un error del portero local para
igualar a uno a falta de 23 minutos. No pudo un partido flojo con muchos
errores de un equipo poco titular que encajó la derrota a falta de 5 minutos.
Se
acabó la pretemporada este sábado en Soria con una derrota por 2-1
frente al Numancia, de Segunda RFEF. Una tarde de poco fútbol, de un nivel
menor en lo expuesto en Los Pajaritos respecto de los pocos ratos de
fluidez y algún brillo de los ocho amistosos anteriores de este verano. Acaba
con el pie torcido el tiempo de simulacros y deja abiertas muchas dudas.
Esta vez, el primer tiempo respondió a un modelo diferente
a lo visto en la mayor parte de la pretemporada zaragocista: el equipo de Ibai
Gómez dominó más tiempo a un rival que mostró siempre ese escalón inferior en
el panorama de categorías, llegó más veces y remató con opciones de gol,
pero se fue al descanso perdiendo 1-0. Este efecto cabe achacarlo,
principalmente, a cuestiones de calidad individual y a la natural falta de
cohesión en un bloque nuevo al del día anterior frente al Bilbao Athletic, con
mucho menos peso específico.
Porque en el once inicial de Soria, Gómez quizá
solo pueda considerar como titulares en la liga a dos, el lateral Pereira y el
medio centro Jamelli. Los demás, más allá de los filiales Lalo Arantegui,
Tobajas y Vadillo, huele a que tendrán que ganarse mucho el puesto, al menos en
el arranque del curso. Los numantinos jugaron desde el principio con la pose de
mostrar su inferioridad, recostados sobre su área, esperando los ataques
aragoneses y con el afán de salir deprisa a la contra. Así mantuvieron el tipo
ante un Zaragoza más activo en las asociaciones que otros días en la línea
media, con Jamelli y Tobajas trabajando mucho, Hansson y Vadillo
ofreciéndose en las bandas y Pinilla flotando por el borde del área sin
hallar muchos espacios. Espiau, en punta, peleó mucho pero sin tino.
Antes del primer cuarto de hora el Real
Zaragoza ya había rondado el gol cuatro veces. Esto da idea del perfil del
partido y del adversario. Vadillo erró un chut franco en el minuto 5. En la
siguiente acción, Espiau cabeceó alto un centro de Hansson, mal. En el 13,
Vadillo de nuevo disparó desde la corona con potencia, rechazó el portero local
y Espiau, lento en la arrancada en la ventana del área chica, se dejó comer la
tostada por el central Pelayo cuando solo tenía que empujar a placer. Y en el
14, Hansson entró en el pico del área y se inventó un tiro cruzado a media
altura que rozó el palo lejano a media altura.
Con más técnica y clarividencia, ahí debió
dejar el partido resuelto el Real Zaragoza. En
Numancia espabiló, como era de esperar, apoyado por su gente. Un error
monumental del portero Peña en la salida con el pie desde el área zaragocista
regaló en el minuto 18 la pelota a Amín, que afortunadamente no reaccionó para
rematar de primeras con la puerta desguarnecida. Los rojillos amagaban, tiraban
córneres, pero están lejos de poder argumentar algo consistente todavía.
Vadillo volvió a rematar en el minuto 29, fuera, cruzado. Está con ganas el
extremo. Y Espiau, en el 32, cabeceó en parábola un centro de Pinilla y el
balón dio en el larguero y no entró. Más perdones zaragocistas al flojo
cuadro castellano.
Y eso, sabido es, se suele pagar. Incluso en
estructuras de partidos donde uno es mejor. En el final del primer periodo,
los sorianos tomaron el mando, el Real Zaragoza se le mustió a Ibai. César
Moreno, en el 35, avisó de lo que tenía guardado y disparó desde la frontal del
área, solo, alto por un metro. Los centrales zaragocistas andaban volanderos,
sin controlar su zona. En el 40 fue el ariete Jony el que armó un chut de
tijera frontal y no cogió potencia, parando Peña con facilidad. Y en el 42,
César Moreno marcó el 1-0 desde 20 metros, otra vez sin marca en un ataque
local. Voleó de derecha a media altura junto al palo derecho y Peña no llegó
pese a su estirada. Lo que debió ser un tanteó amplio a favor de los de Ibai
era una derrota en el ínterin.
Tras la pausa entraron Jardí por Vadillo, el
más activo en ataque, y el joven Berdejo (16 años, recién salido de cadete) por
Barrachina. El Numancia no movió fichas, se lo tomó en serio Lalo Escobar,
su entrenador. Y salieron intimidando, como acabaron. En el 48, Jorge
Dominguez estuvo a milímetros del 2-0, pues remató solo en el segundo palo un
centro lejano de Moustapha (37 años, media vida en el fútbol aragonés) y el
balón dio en el larguero con Peña superado por arriba. Y en el 51, Moustapha
culminó desde la corona, de nuevo solo, una acción ofensiva con un remate
colocado fuera por un metro. Salió el Real Zaragoza dormido de la caseta.
Del sopor salió por un instante con un tiro
de Jardí en el minuto 53 desde el pico del área, intencionado, que se le fue
por encima del larguero por un palmo. Tobajas fue suplido por el también debutante
Palacio, mientras Berdejo empezaba a dar muestras atrás, con su porte y
seriedad, de que podemos estar ante un futbolista de una dimensión superlativa
si nada se tuerce. Esto, con el Real Zaragoza en Primera RFEF, hay que leerlo
bien, pues este nivel es muy pobre para sujetar a nadie que se vaya de lo
ordinario. Entretanto, el Numancia siguió generando más peligro y Moustapha
cabeceó un córner en el minuto 60, picado, que se fue al palo izquierdo entre
un mar de piernas. La suerte estuvo otra vez con Peña, que tiene dificultades
para dominar sus territorios, los propios de un guardameta.
El Numancia se agrietó mediado el segundo
tiempo con cuatro cambios de tacada y, como ya
ha hecho el equipo de Ibai en otros días, enseguida sacó provecho. En el
minuto 67, Rubén Díez Jamelli marcó el 1-1 desde 30 metros, a puerta vacía,
tras un error grueso del portero Martínez en el juego de pies con su lateral
Marcos. Un regalo de tamaño descomunal, cuyo mérito es saber aprovecharlo y no
desdeñarlo. Esta jugada y otras posteriores respondieron a ese mandato de Ibai
de presionar arriba del todo y dificultar el juego del rival desde su
gestación. Al Numancia de Segunda RFEF y en los últimos 25 minutos, sí que
logró hacérselo varias veces con buena nota. Es la primera vez en todo el
verano.
La igualada dio alas a los zaragocistas, que contaron con el goleador Delgado desde el minuto 70, como ante el
Bilbao Athletic. Y Jardí pudo voltear el marcador en el 73, pero echó alto un
remate fácil en el área tras jugada profunda de Pereira (confirmado que va
mucho mejor hacia el ataque que hacia atrás, donde sufre a veces). La tarde
estaba de poca puntería en las filas blanquiazules. Así que dejaron en bandeja
la posibilidad de que los numantinos se llevaran el partido al final, por
insistencia y pese a haber remodelado su bloque casi al completo. Y así
sucedió entre la dejadez de los de Ibai, poco estimulados por lo que sea.
En el minuto 85, uno de los recién entrados,
el punta León, cogió el balón en el área, quebró a Saidu y se fue de Berdejo
con la cintura y fusiló raso a Peña. Era el 2-1 que ponía en evidencia las
escaseces que presenta este Real Zaragoza, en líneas generales, a solo una
semana de la liga. Cabe esperar que lo bueno, lo potable y rentable, se lo haya
guardado Ibai Gómez justo para cuando los partidos valgan 3 puntos. Porque ahí
estamos ya. Los experimentos con gaseosa acabaron en Soria. Y no bien.