PRETEMPORADA 2026/27-3º AMISTOSO (1.8.2025)
REAL ZARAGOZA 1-2 UD BARBASTRO
1-0, min. 15: P. Sans
1-1, min. 39: Iker Gil
1-2, min. 89: Asier Ángel
Ficha Técnica
Real Zaragoza:Westerveld (Berrar, 71); Gabilondo (Francho, 46), H. Barrachina (Carrillo, 46), Tachi (Diego González, 46), Pereira (Escudero, 46); Rubén Díez Jamelli (Ander Herrera, 46), Ademo (Monzón, 46), Cuenca (Jardí, 46), Terrer (Saidu, 46), Pinilla (Hansson, 46); y P. Sans (Espiau, 46).
UD Barbastro:De Cea (Suelves, 77); Anderson (Juande, 46), Ñete (Lobo, 46), Nacho Rubio (Ñete, 77), Lobato (Sito Barrera, 46); Lapeña (Soto, 46), Royo (Benedet, 46); Tena (Aguinaga, 46), Carbonell (Quim, 46) (Nico Barrera, 87); Iker Gil (Asier Ángel, 46) y Youssef Lakhal (Goikoetxea, 46).
Árbitro: Martín Hernández (Aragonés). Amonestó a Tachi (24) y Carrillo (62).
Goles: 1-0, min. 15: P. Sans. 1-1, min. 39: Iker Gil. 1-2, min. 89: Asier Ángel.
Aviso para navegantes: derrota del Real Zaragoza por 1-2 ante el Barbastro
El equipo oscense, de Segunda RFEF, superó individual y colectivamente a los de Ibai Gomez y volteó el gol inicial de Pau Sans con tantos de Iker Gil y Asier Ángel. Los defectos de los zaragocistas fueron muchos y de importancia.
El Real Zaragoza cató la derrota en el tercer amistoso de preparación de este verano de 2026 y lo hizo como local, en la Ciudad Deportiva, por 1-2 ante el Barbastro de Segunda RFEF.
El partido comenzó con un ritmo inusual en estas alturas de pretemporada, con un Real Zaragoza agitado hacia el área barbastrense y un equipo oscense un tanto temeroso, a verlas venir. Pero ese escenario duró apenas un cuarto de hora, hasta que el equipo blanquiazul marcó el 1-0 por medio de Pau Sans, el delantero centro del esquema inicial de Ibai Gómez, que haría todos los remates del primer periodo, hasta cuatro. Porque, a partir de ahí, el Barbastro que dirige Iván Martínez, ex del Real Zaragoza, creció con celeridad hasta consumar un tramo de partido excelente, con clase, intención y capacidad de reacción hasta empatar.
En la efervescencia inicial, pese a los 40 grados que caían a peso sobre la buena hierba de la Ciudad Deportiva, Pau Sans vio cómo le anulaban un gol por un milimétrico fuera de juego a pase de Tachi en el minuto 5. Poco después, en el 12, el delantero zaragocista se revolvió con veneno en la corona del área y su definición se le marchó alta por poco. Y enseguida, en el 15, acertó por fin con el primer tanto válido. Recibió en el área de Gabilondo, controló con calma y acabó con un chut colocado que, tras dar en un zaguero, se coló por alto superando al despistado De Cea. Ahí, todo era justo.
Ibai Gómez puso a Terrer como mediapunta, echando a la izquierda a Pinilla, con Cuenca percutiendo la derecha. Así, Ademo ejerció de doble pivote con Jamelli. Atrás, Gabilondo y Pereira ocuparon los laterales de largo recorrido y Tachi y Barrachina fueron los ejes de la defensa. En la portería, Westerveld estuvo inédito hasta que el Barbastro empezó su serial de buenos ataques. En el minuto 18 salvó el gol de la igualada con un paradón a disparo de Youssef a bocajarro, tras una combinación preciosa y larga de los vestidos de verde. Primer aviso para los chicos de Ibai. Había rival. Y no de bajo fuste.
Royo cabeceó ese córner que asustó a los zaragocistas y la pelota se fue un palmo por encima del larguero como podía haber ido dentro. Otra advertencia. El fútbol del Real Zaragoza empezó a ser intermitente, mucho más lento que al inicio, previsible. Falta mucho rodaje y conocimiento entre las piezas. Tras la pausa de hidratación, de nuevo Sans amagó en el área visitante en una gran incursión del siempre voluntarioso Cuenca. Pero De Cea rechazó abajo con tino y evitó el 2-0. Y eso dio paso al 1-1, que ya merecían los de Barbastro hacia rato.
Iker Gil recibió solo ante Westerveld un pase a la espalda de los centrales zaragocistas tras una subida arriba de Anderson, controló y acabó con una vaselina fina que no pudo salvar Tachi a la desesperada. Era el minuto 39 y el premio fue celebrado por los de Martínez, un bloque trabajado, con automatismos claros, con el exzaragocista Carbonell en plena resurrección para el fútbol con sus gotas de magia vivas. El paladar que quedó en el intermedio es que, a los puntos, en el símil boxístico, había sido mejor el Barbastro, cuyo rango es de una categoría menos, la Segunda RFEF. Algo para tomar nota.
Naturalmente, en el segundo tiempo ambos equipos sufrieron una metamorfosis de nombres. Solo siguieron jugando los dos porteros y el defensa visitante Rubio. Ibai puso en danza una novedad táctica, colocando a Saidu como mediapunta, más adelante que nunca (el año pasado fue mayormente defensa central, recuérdese). El duelo se reanudó con la frescura de los recién entrados, con el Real Zaragoza de nuevo activado.
Un centro de Escudero desde la izquierda lo marró a quemarropa de cabeza Jardí en el minuto 48, sin conectar bien la frente con la pelota. Un gol fácil que se fue al limbo. Pero pronto llegaron de nuevo las réplicas del descarado Barbastro. En una incursión del lateral Juande hubo un cuerpeo con Escudero en el que el árbitro pitó falta del atacante, cuando se quedaba mano a mano ante Westerveld. Las protestas visitantes fueron grandes, pues se trató de una acción dudosa que bien pudo haber sido el 1-2 en el minuto 59.
Que las dos tarjetas amarillas mostradas fuesen para los zaragocistas Tachi y Carrillo era otro termómetro de que los defensores blanquillos debieron recurrir a todo para taponar la constante fluidez atacante barbastrense. Una excelente imagen la del cuadro de Iván Martínez, para estar satisfechos por la ciudad del Vero. En el lado zaragocista, el equipo del segundo periodo no logró engranar nunca con la trama del partido. No le duró la cuerda más allá de los 5 minutos iniciales. Se tuvo que dedicar más a atender defensivamente al manejo de la pelota del rival que a su propia creación, que fue cercana a nula, con Ander Herrera y Monzón apagados. El ensayo sirvió a Ibai más para la contención que para la ofensiva. Hansson y Jardí apenas se vieron, lo mismo que los laterales Francho y Escudero en su faceta de despliegue.
El envite acabó con las últimas sustituciones en las porterías y con Ñete que volvió a entrar en el Barbastro, aún con falta de los últimos detalles en su plantilla. El Real Zaragoza no logró sacar ni las últimas fuerzas para intentar ganar el partido. El balón fue su enemigo, no lo dominaron y corrieron más detrás de los adversarios sin posesión que pudieron gobernarlo. Una tarde, esta del 1 de agosto, para que el cuerpo técnico saque bastantes conclusiones al respecto.
En el minuto 83 el Real Zaragoza sufrió un susto morrocotudo, tras un error del debutante Berrar con el pie en la salida que Benedet (ex de la cantera zaragocista) remató de primeras desde 25 metros por encima del larguero a puerta vacía. Ya costó el gol del Aragón en el primer bolo de verano una pifia similar del portero, entonces Westerveld. Otro detalle serio.
La tarde concluyó con paradoja. El Real Zaragoza pudo ganar el choque con un disparo aislado de Francho desde fuera del área que rechazó Suelves como pudo. En la siguiente jugada, ya en el minuto 89, Asier Ángel se fue mano a mano hacia el guardameta Berrar, le ganó la disputa y, a puerta vacía, caminó unos paso y empujó el 1-2 definitivo. Fue justo para los muchos méritos del sorprendente Barbastro.

















