LIGA 2ªDiv. 2025/26 JORNADA Nº33 (2.4.2026)
PARTIDO OFICIAL Nº 3733
LEGANES 1-1 REAL ZARAGOZA
1-0, min. 18: Óscar Plano
1-1, min. 34: Moyano.
Ficha Técnica
CD Leganés: Soriano; Leiva, Ignasi Miquel, Marvel, Franquesa; Diawara, Guirao (Cissé, 46); Duk, Óscar Plano (Dani Rodríguez, 77), Juan Cruz (Asué, 82); y Millán (Diego García, 68).
Real Zaragoza: Andrada; Juan Sebastián (Gomes, 77), El Yamiq, Radovanovic, Larios; Keidi Bare (Mawuli, 68), Saidu; Cuenca (Cumic, 68), Rober González, Moyano (Tasende, 68); y Dani Gómez (Kodro, 84).
Árbitro: Fuente Molina (Comité Valenciano). Amonestó a Guirao (36) e Ignasi Miquel (78).
Goles: 1-0, min. 18: Óscar Plano. 1-1, min. 34: Moyano.
Leganés 1-1 Real Zaragoza
53.7 % Posesión 46.3 %
5 remates dentro 8
0 disparos bloqueados 8
3 remates fuera 6
22 disparos recibidos 8
2 tarjetas amarillas 0
0 tarjetas rojas 0
9 faltas recibidas 16
16 faltas cometidas 9
134 perdidas de posesión 134
46 recuperaciones de posesión 47
1 fueras de juego 0
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El Real Zaragoza paga caros sus errores y deja vivo al Leganés con un empate escaso
Larios regaló el 1-0 a los madrileños al inicio y Moyano hizo el 1-1 antes del descanso, tiempo en el que los zaragocistas ya debían haber sentenciado con varios goles claros a los madrileños. El buen juego de los de Navarro no obtuvo el botín suficiente y merecido.
El Real Zaragoza dejó marcharse vivo al Leganés en un partido en el que fue superior, a veces muy superior, a los locales. Perdonó una gran cantidad de goles meridianamente claros ante el portal albiazul y, sobre todo, donó gratis el tanto leganense en una jugada terrible que se pagó carísima al final.
El equipo aragonés ya dejó con vida en la primera parte a los madrileños después de haber podido liquidarlos con varios tantos durante varias fases de buenas llegadas al área leganense. Hubo al menos seis jugadas claras de gol que marraron los pupilos de David Navarro en inmejorables condiciones para haber anotado. Y, singularmente, al final hubo que sentirse incluso satisfecho porque semejante indulto no se plasmara en el marcador con una derrota parcial gracias a un gol de Moyano ya bien avanzado el reloj rumbo al descanso. Un gravísimo error de Larios donó un gol tragicómico a los rivales del sur de Madrid en los primeros trasteos del duelo y originó una herida sangrante al equipo que costó taponar.
El 1-1 del intermedio fue un pobre botín para un Real Zaragoza ágil de mente, con futbolistas desinhibidos y atrevidos que volvían al equipo mucho tiempo después, como el goleador citado, Juan Sebastián o Cuenca. El dominio de la pelota fue abrumador a favor de los aragoneses. El Leganés apenas asomó por el área de Andrada más que en tres o cuatro ataques esporádicos y sin pólvora y en los saques de esquina que siempre solventó bien la zaga zaragocista. Por todos estos condicionantes, cuesta contar cómo el Real Zaragoza no fue capaz de tumbar en la lona al Leganés y lo dejó vivo para la segunda parte en una noche tan decisiva.
Cuenten, rememoren quienes lo vieron: Dani Gómez -muy desacertado esta noche- disparó en el minuto 3 desde la frontal, con todo a favor, y Soriano sacó a córner el balón como pudo. De nuevo Dani, en el minuto 4, remató al aire, sin portero, ante el portal, un centro raso de Juan Sebastián en una gran incursión del lateral canterano hasta la línea de fondo. En el 11, Rober González, pura chispa y toque, acabó con la puntera en carrera, ya en el área pequeña, una acción de nuevo de Juan Sebastián y Soriano sacó con el pecho el balón que se colaba. Ahí, tan pronto, el Real Zaragoza ya debió haber puesto a soplar al Leganés sobre el césped, mirando al cielo.
En estas llegó la pifia suicida de Larios. En el minuto 19, en una salida jugando desde atrás, el lateral zurdo retrasó la pelota desde su banda hacia el centro como dándosela a Radovanovic o El Yamiq… pero no estaban ellos donde fue el balón. Allí volvía despistado el mediapunta local Óscar Plano, que agarro el balón y encaró mano a mano a Andrada superándolo por raso. Ni las gracias dio el pepinero. El 1-0 fue una puñalada en el corazón zaragocista. Larios se quedó de piedra. Y los demás, estupefactos. Al fútbol no se juega de oído. Hay que saber solfeo futbolístico. Se debe mirar cada nota que se toca y ser preciso. Y Larios cometió un yerro de Regional. Gravísimo.
Trató el Real Zaragoza de levantarse pronto. Y lo logró poco a poco. Moyano ya avisó de sus ganas en el minuto 21, entrando en velocidad a pase de un veloz Cuenca, pero su chut a placer fue malo, tocó en Ignasi Miquel y se fue a córner junto al palo derecho. En el 23, Cuenca lanzó desde 25 metros rozando el larguero tras rozar en Guirao. En el 27, El Yamiq cabeceó un córner solo en el segundo palo y el balón fue al lateral de la red pegadito al poste. Alguno cantó gol, efecto visual falso, lamentablemente. Y en el 33, de nuevo Dani Gómez falló un gol sencillo, a un metro y medio de la raya tras una melé provocada por otra penetración venenosa de Cuenca. No había manera. Parecía una pesadilla.
Pero a base de insistir, el Real Zaragoza logró el 1-1. Fue Moyano, a puerta vacía, el que empujó un nuevo centro raso de Cuenca tras un jugadón del extremo de Las Fuentes, taconazo previo incluido. Era el minuto 34 y el roto se zurcía en cierto modo. Antes del ínterin, aún hubo otra ocasión de lujo para los zaragocistas. Rober González vio adelantado al portero tras un mal despeje de este con el pie y chutó desde el centro mismo del campo. La vaselina se fue larga, por encima del larguero, por dos palmos. Una pena. Hubiese sido un tanto de bandera.
El descanso dejó contentos a los del Leganés, que cogieron resuello y se pellizcaron por no estar aniquilados ya, y dejó con caras de incredulidad a los zaragocistas. Tanto para tan poco. El gafe de Butarque, donde no había ganado nunca el Real Zaragoza en sus siete visitas anteriores, seguía vigente. Oca, el técnico local, metió al internacional guineano Cissé, recién llegado, en busca de un reactivo. Navarro no tocó nada. El equipo, con sus retoques iniciales forzosos (Insua y Aguirregabiria sancionados y Francho lesionado así lo provocaron), estaba jugando bien. El problema era el acierto, la clarividencia en el área rival. Todos llevaban un orzuelo en al menos un ojo.
El segundo tiempo empezó con el mismo fario. Rober González tuvo el 1-2 en el 47, en la primera aproximación. Disparó a quemarropa dentro del área y cuando todos cantaban el gol Soriano sacó una mano dura abajo, tremenda, que evitó el éxito de Rober. Los minutos fueron pasando con el Real Zaragoza inmutable en su rol de gobernante del partido. Keidi Bare, por fin titular tras las dudas previas, y Saidu condujeron en volante con buen tino. Cuenca, Rober y Moyano dieron llegada al equipo arriba. El reaparecido Juan Sebastián se sumó arriba con soltura. Hubo piezas muy útiles y enchufadas. Lástima de la ceguera de Dani Gómez y, sobre todo, de la burrada de decisión de Larios que costó el 1-0 tempranero. Si esta aberración, otro gallo hubiese cantado, sin duda, en la trama del duelo.
El Leganés se desperezó a partir del cuarto de hora de la reanudación. El ariete zaragozano Millán tuvo dos ocasiones nítidas en el minuto 63 y en su inmediatamente seguido. Primero cabeceó solo un centro de Duk, un dolor de cabeza para Larios, y Andrada echó a córner en una vistosa palomita por encima del travesaño. Y a la salida del mismo, le cayó un balón muerto a quemarropa y su derechazo cayéndose lo salvó el portero argentino abierto de brazos a la desesperada. Pidieron penalti los locales por mano de Radovanovic en el rechace, el VAR lo miró, pero no vio tal cosa.
A falta de 22 minutos, David Navarro decidió una triple sustitución. Keidi Bare no podía más, Moyano y Cuenca, parecidos. Así que metió savia nueva con Mawuli, Tasende y Cumic, El Leganés seguía creciendo en fe y llegadas al área zaragocista. Por primera vez en toda la noche, los madrileños se sentían mandones con el balón. O sea, un equipo que debía estar finiquitado por el Real Zaragoza desde una hora antes, aún veía resquicios para ganarle el partido. En verdad que era una sensación rara. Enfadaba. Fastidiaba.
Entre la incertidumbre generalizada se encararon los últimos 10 minutos más el aumento. Con Gomes relevando al agotado Juan Sebastián. Con el público local pitando a los suyos por inacción, por inferioridad manifiesta. En el 80, Cumic tuvo la victoria en su cabeza, pero remató fuera en el área chica un córner que había tocado también con la testa El Yamiq. El choque concluyó con la petición de penalti sobre Rober González por un derribo ya en tiempo de aumento. No lo contemplaron los árbitros.
Y la noche de Jueves Santo fue noche de perdón del Real Zaragoza para con el Leganés. Y no están las cosas para que el cuadro aragonés vaya perdonando estos puntos, mucho menos ante rivales potencialmente directos en un mes. Agridulce sabor. Mas agrio que dulce. Sin duda.





