sábado, 22 de agosto de 2026

Plantilla inicio Temporada 2026/27

Plantilla Real Zaragoza inicio Temporada 2026/27

Vuelven a sus clubes tras sus cesiones en el Real Zaragoza:

Esteban Andrada, Rober, Adrián Rodríguez, Kenan Kodro, Paul Akouokou, Nikola Cumic y Juan Larios.

Terminan contrato o se ejecuta la cláusula liberatoria: 

Dani Tasende, Pablo Insua, Keidi Bare, Mario Soberón, Toni Moya, Dani Gómez, Raúl Guti, Sinan Bakis, Carlos Pomares, Aleksandar Radovanovic, Sebas Moyano, Paulino De la Fuente, Jawad El Yamiq, Martín Aguirregabiria, Valery Fernández, Willy Agada, Mawuli Mensah, Jaime Vallejo y Luis Carbonell.


Continúan en el Real Zaragoza: 

Juan Sebastián, Francho Serrano, Marcos Cuenca, Hugo Pinilla, Yussif Saidu, Hugo Barrachina, Lucas Terrer y Alex Gomes.

Vuelven al Real Zaragoza tras sus cesiones: 

Sebastian Kosa, Adrián Liso, Pau Sans, Hugo Carrillo y Samed Bazdar.

Renueva: Tachi.

Fichajes: 

  • Joaquin Delgado:

  • Diego González:


  • Ander Herrera:

  • Edu Espiau: Arka Gdynia polaco

  • Emil Hansson 
  •  
    Sem Westerveld: AZ Alkmaar neerlandés

     
    Jokin Gabilondo: Malaga


Sergio Escudero; Deportivo de la Coruña 

Jaume Jardí (Nástic Tarragona)

Peter Ademo (Sheriff Tiraspol)


Raúl Pereira (Cádiz)

Anartz Peña (Arenas)


Díaz Jamelli (Ceuta)

Pretemporada Real Zaragoza 2026-27

 

Calendario de partidos Pretemporada 2026

Viernes 24 de julio  Ciudad Deportiva 

Real Zaragoza 4-1 Deportivo Aragón

Miércoles 29 de julio

Real Zaragoza 2-0 Utebo FC

Sábado 1 de agosto A domicilio (Escala de regreso de Boltaña)

Real Zaragoza 1-2 UD Barbastro 

Jueves 6 de agosto Ciudad Deportiva

Real Zaragoza 0-1 FC Andorra 

Sábado 8 de agosto Ibercaja Estadio (Memorial Carlos Lapetra)

Real Zaragoza 2-1 Real Sociedad B 

Viernes 14 de agosto Estadio Municipal de Las Gaunas

UD Logroñés 1-2 Real Zaragoza 

Sábado 15 de agosto Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza

Villarreal B 0-2 Real Zaragoza 

Viernes 21 de agosto Ibercaja Estadio

Real Zaragoza 3-1 Bilbao Athletic

Sabado 22 de agosto Estadio Los Pajaritos (Cierre de pretemporada)

Numancia 2-1 Real Zaragoza  

PRETEMPORADA 2026/27 9º AMISTOSO (22.8.2025)

 PRETEMPORADA 2026/27 9º AMISTOSO (22.8.2025)

 NUMANCIA 2-1 REAL ZARAGOZA

1-0, min. 42: César Moreno

1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli

2-1, min. 85: León.

Ficha técnica

CD Numancia: Iván Martínez; Rafa Roldán (Lopes, 76), Pelayo, Fran González, Marcos Fernández (Flores, 76); Moustapha (Borja López, 81), César Moreno (Luis Roldán, 64); Jorge Domínguez (Iván Moreno, 64), Amín (Torondel, 64), Aranzabe (Chárlez ,64); y Jony (León, 76).

Real Zaragoza: Peña; Lalo Arantegui, H. Barrachina (Berdejo, 46), Saidu, Pereira; Rubén Díez Jamelli, Tobajas (Palacio, 58); Vadillo (Jardí, 46), Pinilla (Delgado, 69), Hansson; y Espiau.

Árbitro: Mazo Maruri (Comité Castellano-leonés). Amonestó a Tobajas (37) y Fran González (49).

Goles: 1-0, min. 42: César Moreno. 1-1, min. 67: Rubén Díez Jamelli. 2-1, min. 85: León.

Incidencias: Tarde-noche agradable en Soria, con 21 grados al inicio del partido (las 20.10, con retraso), viento que refrescó y nubes de tormenta. Llovió ligeramente antes del partido. El césped estuvo irregular, más alto de lo normal y con alguna calva. En las gradas de Los Pajaritos hubo alrededor de 3.000 espectadores, de ellos unos 400 zaragocistas.

Un Real Zaragoza de poco fuste pierde 2-1 ante el Numancia, de una categoría menos

Los sorianos se adelantaron ante del descanso con el 1-0 y Rubén Díez Jamelli aprovechó un error del portero local para igualar a uno a falta de 23 minutos. No pudo un partido flojo con muchos errores de un equipo poco titular que encajó la derrota a falta de 5 minutos.

Se acabó la pretemporada este sábado en Soria con una derrota por 2-1 frente al Numancia, de Segunda RFEF. Una tarde de poco fútbol, de un nivel menor en lo expuesto en Los Pajaritos respecto de los pocos ratos de fluidez y algún brillo de los ocho amistosos anteriores de este verano. Acaba con el pie torcido el tiempo de simulacros y deja abiertas muchas dudas.

Esta vez, el primer tiempo respondió a un modelo diferente a lo visto en la mayor parte de la pretemporada zaragocista: el equipo de Ibai Gómez dominó más tiempo a un rival que mostró siempre ese escalón inferior en el panorama de categorías, llegó más veces y remató con opciones de gol, pero se fue al descanso perdiendo 1-0. Este efecto cabe achacarlo, principalmente, a cuestiones de calidad individual y a la natural falta de cohesión en un bloque nuevo al del día anterior frente al Bilbao Athletic, con mucho menos peso específico.

Porque en el once inicial de Soria, Gómez quizá solo pueda considerar como titulares en la liga a dos, el lateral Pereira y el medio centro Jamelli. Los demás, más allá de los filiales Lalo Arantegui, Tobajas y Vadillo, huele a que tendrán que ganarse mucho el puesto, al menos en el arranque del curso. Los numantinos jugaron desde el principio con la pose de mostrar su inferioridad, recostados sobre su área, esperando los ataques aragoneses y con el afán de salir deprisa a la contra. Así mantuvieron el tipo ante un Zaragoza más activo en las asociaciones que otros días en la línea media, con Jamelli y Tobajas trabajando mucho, Hansson y Vadillo ofreciéndose en las bandas y Pinilla flotando por el borde del área sin hallar muchos espacios. Espiau, en punta, peleó mucho pero sin tino.

Antes del primer cuarto de hora el Real Zaragoza ya había rondado el gol cuatro veces. Esto da idea del perfil del partido y del adversario. Vadillo erró un chut franco en el minuto 5. En la siguiente acción, Espiau cabeceó alto un centro de Hansson, mal. En el 13, Vadillo de nuevo disparó desde la corona con potencia, rechazó el portero local y Espiau, lento en la arrancada en la ventana del área chica, se dejó comer la tostada por el central Pelayo cuando solo tenía que empujar a placer. Y en el 14, Hansson entró en el pico del área y se inventó un tiro cruzado a media altura que rozó el palo lejano a media altura.

Con más técnica y clarividencia, ahí debió dejar el partido resuelto el Real Zaragoza. En Numancia espabiló, como era de esperar, apoyado por su gente. Un error monumental del portero Peña en la salida con el pie desde el área zaragocista regaló en el minuto 18 la pelota a Amín, que afortunadamente no reaccionó para rematar de primeras con la puerta desguarnecida. Los rojillos amagaban, tiraban córneres, pero están lejos de poder argumentar algo consistente todavía. Vadillo volvió a rematar en el minuto 29, fuera, cruzado. Está con ganas el extremo. Y Espiau, en el 32, cabeceó en parábola un centro de Pinilla y el balón dio en el larguero y no entró. Más perdones zaragocistas al flojo cuadro castellano.

Y eso, sabido es, se suele pagar. Incluso en estructuras de partidos donde uno es mejor. En el final del primer periodo, los sorianos tomaron el mando, el Real Zaragoza se le mustió a Ibai. César Moreno, en el 35, avisó de lo que tenía guardado y disparó desde la frontal del área, solo, alto por un metro. Los centrales zaragocistas andaban volanderos, sin controlar su zona. En el 40 fue el ariete Jony el que armó un chut de tijera frontal y no cogió potencia, parando Peña con facilidad. Y en el 42, César Moreno marcó el 1-0 desde 20 metros, otra vez sin marca en un ataque local. Voleó de derecha a media altura junto al palo derecho y Peña no llegó pese a su estirada. Lo que debió ser un tanteó amplio a favor de los de Ibai era una derrota en el ínterin.

Tras la pausa entraron Jardí por Vadillo, el más activo en ataque, y el joven Berdejo (16 años, recién salido de cadete) por Barrachina. El Numancia no movió fichas, se lo tomó en serio Lalo Escobar, su entrenador. Y salieron intimidando, como acabaron. En el 48, Jorge Dominguez estuvo a milímetros del 2-0, pues remató solo en el segundo palo un centro lejano de Moustapha (37 años, media vida en el fútbol aragonés) y el balón dio en el larguero con Peña superado por arriba. Y en el 51, Moustapha culminó desde la corona, de nuevo solo, una acción ofensiva con un remate colocado fuera por un metro. Salió el Real Zaragoza dormido de la caseta.

Del sopor salió por un instante con un tiro de Jardí en el minuto 53 desde el pico del área, intencionado, que se le fue por encima del larguero por un palmo. Tobajas fue suplido por el también debutante Palacio, mientras Berdejo empezaba a dar muestras atrás, con su porte y seriedad, de que podemos estar ante un futbolista de una dimensión superlativa si nada se tuerce. Esto, con el Real Zaragoza en Primera RFEF, hay que leerlo bien, pues este nivel es muy pobre para sujetar a nadie que se vaya de lo ordinario. Entretanto, el Numancia siguió generando más peligro y Moustapha cabeceó un córner en el minuto 60, picado, que se fue al palo izquierdo entre un mar de piernas. La suerte estuvo otra vez con Peña, que tiene dificultades para dominar sus territorios, los propios de un guardameta.

El Numancia se agrietó mediado el segundo tiempo con cuatro cambios de tacada y, como ya ha hecho el equipo de Ibai en otros días, enseguida sacó provecho. En el minuto 67, Rubén Díez Jamelli marcó el 1-1 desde 30 metros, a puerta vacía, tras un error grueso del portero Martínez en el juego de pies con su lateral Marcos. Un regalo de tamaño descomunal, cuyo mérito es saber aprovecharlo y no desdeñarlo. Esta jugada y otras posteriores respondieron a ese mandato de Ibai de presionar arriba del todo y dificultar el juego del rival desde su gestación. Al Numancia de Segunda RFEF y en los últimos 25 minutos, sí que logró hacérselo varias veces con buena nota. Es la primera vez en todo el verano.

La igualada dio alas a los zaragocistas, que contaron con el goleador Delgado desde el minuto 70, como ante el Bilbao Athletic. Y Jardí pudo voltear el marcador en el 73, pero echó alto un remate fácil en el área tras jugada profunda de Pereira (confirmado que va mucho mejor hacia el ataque que hacia atrás, donde sufre a veces). La tarde estaba de poca puntería en las filas blanquiazules. Así que dejaron en bandeja la posibilidad de que los numantinos se llevaran el partido al final, por insistencia y pese a haber remodelado su bloque casi al completo. Y así sucedió entre la dejadez de los de Ibai, poco estimulados por lo que sea.

En el minuto 85, uno de los recién entrados, el punta León, cogió el balón en el área, quebró a Saidu y se fue de Berdejo con la cintura y fusiló raso a Peña. Era el 2-1 que ponía en evidencia las escaseces que presenta este Real Zaragoza, en líneas generales, a solo una semana de la liga. Cabe esperar que lo bueno, lo potable y rentable, se lo haya guardado Ibai Gómez justo para cuando los partidos valgan 3 puntos. Porque ahí estamos ya. Los experimentos con gaseosa acabaron en Soria. Y no bien.

 

viernes, 21 de agosto de 2026

PRETEMPORADA 2026/27 8º AMISTOSO (21.8.2025)

 

PRETEMPORADA 2026/27 8º AMISTOSO (21.8.2025)

 REAL ZARAGOZA 3-1 BILBAO ATHLETIC  

1-0, min. 69: P. Sans

1-1, min. 77: Korkut

2-1, min. 82: Delgado

3-1, min. 91: Hansson

Ficha técnica

Real Zaragoza: Westerveld; Gabilondo, Tachi (Saidu, 83), Diego González (H. Barrachina, 28), Escudero (Pereira, 71); Ander Herrera (Rubén Díez Jamelli, 71), Terrer; Jardí (Delgado, 46), Ademo (Vadillo, 46), Cuenca (Hansson, 83); y P. Sans (Tobajas, 71).

Bilbao Athletic: Santos; Zarandona, Izagirre, León (Unax Urzaiz, 85), Ilyas (Barandalla, 39); Sola (Pablo Martínez, 85),Adrián Pérez (Korkut, 73); Oyono (Selton, 65), Beñat García (Lete, 73), Huestamendia (Olabarrieta, 65); y Vizcay (Peciña, 65).

Árbitro: Alfredo Ramo Andrés (Comité Aragonés). No mostró tarjetas.

Goles: 1-0, min. 69: P. Sans. 1-1, min. 77: Korkut. 2-1, min. 82: Delgado. 3-1, min. 91: Hansson.

 Victoria del Real Zaragoza por 3-1 ante el filial del Athletic en un final de partido inspirado

Todo lo sustancial ocurrió en los últimos 20 minutos, tras haber llegado hasta ahí con el 0-0 y un juego malo y preocupante. Sans, el debutante Delgado y Hansson marcaron los tantos zaragocistas.

Dos partidos en uno. Uno de 70 minutos, malo de solemnidad. Y otro de 20, los finales, donde las condiciones del juego dieron de sí para ver cuatro goles y un triunfo por 3-1 del Real Zaragoza sobre el Bilbao Athletic en el penúltimo amistoso de pretemporada. Demasiado premio para tan poca propuesta, pero ciertamente el equipo está mostrando buena pegada en los ensayos estivales pese a su poca creatividad.

Preocupante la imagen y las maneras de los zaragocistas en una primera parte infumable. Nada de nada dejó en el saco de lo potable el cuadro que dirige Ibai Gómez. No es una crítica ácida ni una exageración sostenida en una frase hecha. No. Es literal. El Bilbao Athletic, un filial con aspecto muy juvenil del otro grupo de Primera RFEF, con chicos que desde el mismo inicio mostraron carencias técnicas en cuestiones básicas, fue mejor desde muy pronto. Y eso se convirtió enseguida en un lastre para cualquier observador que buscase una mejora en el fútbol del renovado plantel aragonés.

Se repitieron, como una letanía constante y sin fin, todas las máculas y errores ya reseñados en otros partidos precedentes de esta pretemporada pos descenso. No hay fábrica de fútbol en la medular. En defensa existen demasiados síntomas de blandura, igual por los laterales (lo de Gabilondo ya cabe subrayarlo) que por el centro. Y de medio campo hacia arriba la imaginación y la clase no es la dote más extendida en las piezas que por ahí se mueven. Lo de “ser un equipo proactivo y dominador” que prometió Ibai Gómez en su presentación, a escasos días del inicio de la liga es un tiro al aire, un holograma, un sueño de poca realidad hasta hoy. Y eso que en el campo estaba Ander Herrera, llamado a ser el líder en estas lides.

El equipo B bilbaíno dominó más la pelota, mucho más por momentos. Fue el único que dio -o lo intentó- cuatro o cinco pases seguidos. El Real Zaragoza jamás lo logró. No hubo una jugada de cierta continuidad o enjundia en campo contrario, otro epígrafe del libreto de Ibai que no asoma por ningún sitio. Todo se basa en pelotazos largos de 40 metros en busca de las carreras, en esta ocasión, del desafortunado Pau Sans, del abrumado Cuenca o del poco ágil Jardí. Eso es muy fácil de defender por los adversarios. El 0-0 del descanso, como suele ser siempre explicación para definir un mal día, fue lo mejor para los aturullados zaragocistas.

Si en el minuto 24 el Bilbao Athletic hubiera estado 0-2 por encima a nadie le hubiera extrañado. Ilyas, lateral zurdo de largo recorrido que se marchó lesionado antes del intermedio, se quedó mano a mano ante Westerveld en el minuto 13 y estrelló su remate contra el cuerpo del guardameta zaragocista en su salida. En el 17, Huestamendía, extremo izquierdo que superó con facilidad varias veces al referido Gabilondo, lanzó un centro-chut cerrado que dio en el larguero y se marchó fuera. Y en el 24, el ariete Vizcay metió la puntera en el segundo palo adelantándose a un pasivo Gabilondo, tras haber dejado botar peligrosamente el balón en el área chica Tachi, y la pelota se iba dentro de no ser por un paradón de Werterveld retrocediendo en una estirada inverosimil para sacar la pelota en la misma raya.

En el 25, seguido de esta ocasión cristalina de los bilbaínos, Diego González dio el susto de la tarde. Cayó sin sentido, conmocionado, tras un golpe en la cabeza con un rival en una pugna. Hubo segundos de miedos y los médicos y servicios sanitarios entraron a toda velocidad al césped. Se lo llevaron al hospital en camilla, ambulancia (ya consciente) y el alivio anímico de todo el mundo fue notable. Lo suplió Barrachina. El partido, tras ese parón, se deslució. Hubo incluso algún brote de dureza y discusiones. Los cachorros vizcaínos acabaron regalando dos pelotas de gol al Real Zaragoza en la recta final que ni Cuenca ni Jardí supieron aprovechar en los minutos 44 y 45, solos ante Santos. Hasta en este tipo de acciones falta destreza, un punto de clase y definición.

En el descanso, Ibai Gómez sentó al desaparecido Ademo y a un flojo Jardí e hizo debutar al delantero centro Joaquín Delgado, recién llegado, y dio más minutos al canterano Vadillo, goleador en Logroño la semana anterior. El técnico del filial de Lezama, Bittor Llopis, no tocó nada. Las consignas de Ibai debieron tocar la fibra de sus pupilos, porque el Real Zaragoza salió con otro aire distinto de la caseta. Desde el minuto 1 del segundo periodo sí que dominó al rival y jugó en campo contrario mayormente. Pau Sans pudo adelantar al equipo en el tanteador hasta dos veces, una en el 48 y otra en el 52, fruto de esa mejoría en la combinación y el adelantamiento de las líneas. En la primera, tras pase al hueco de Cuenca, punteó con la derecha alto, rozando la escuadra. Y en la segunda opción, en una jugada individual, voleó a media altura y Santos sacó a córner en una gran parada.

Faltaba saber si era un arrebato o algo serio. Y a partir del paso del cuarto de hora, quedó en evidencia que había más de lo primero que de lo segundo. Los vascos reaccionaron, el Zaragoza se volvió a recular y favoreció su decaimiento de nuevo. El rubio Adrián Pérez avisó del gol en el minuto 63, con un chut duro en la corona del área que se fue por encima del larguero por centímetros. Los de Ibai ya llevaban un rato otra vez perdidos en el limbo. Como si lo de hacer fútbol fuera para ellos una quimera, una tarea de titanes, a desmano.

De esos momentos de dudas surgió un fogonazo, como esos que sirvieron para ganar la semana pasada en Logroño y, sobre todo, en Villarreal. Y vino el 1-0 como una flor en el desierto. Una combinación notable de Cuenca y Terrer en la frontal del área en el minuto 69 acabó en un pase al espacio para la entrada de Gabilondo hasta el fondo y su pase atrás lo acabo de primeras Pau Sans a la red con un buen derechazo a media altura. Era otra vez fruto excesivo para tan poca propuesta. Pero el fútbol tiene esto, no atiende a méritos.

Quedaban 20 minutos, el Bilbao Athletic se había metido ya en un carrusel de cambios excesivo y todo parecía encarado ya. Pero los vascos lograron rehacerse y empataron pronto. Primero, en el 74, Olabarrieta (el año pasado en el FC Andorra) avisó después de una pifia de los centrales y, solo en el área remató cruzado, fuera por un metro. Y en el 77, el recién entrado Korkut ganó las espaldas de Tachi y Barrachina en un balón largo y definió con una preciosa vaselina desde la frontal sobre el adelantado Westerveld. El 1-1 equilibraba otra vez la meritocracia.

Pero el Real Zaragoza, en esos ya patentados fogonazos, se guardó otro para el minuto 82 que gestó Vadillo con un taconazo en la banda a la altura de la medular para favorecer la incursión de Pereira (mejor lateral ofensivo que hacia atrás), cuyo centro patrocinó el estreno goleador de Delgado, a bocajarro, gol de ‘9’ puro. El 2-1 se celebró con fuerza porque, además, es por fin un buen augurio con un ariete nuevo: marcar el primer día es algo inusual en Zaragoza en la última década. Buen sabor de boca, sin duda, este final de partido, sobre todo porque aún hubo un tercer tanto, el del estreno del noruego-sueco Hansson como zaragocista. En el minuto 91, un saque largo de Westerveld (sí, el portero), cruzó todo el campo ante el abatimiento ya de los rojiblancos y el extremo nórdico se quedó solo ante Santos, al que superó por raso con un buen toque.

El partido pasó del 0-0 aburrido, feo y sin material evaluable con sustancia en los primeros 70 minutos a unos 20 finales en los que, entre el cansancio de unos, la falta de ritmo de los recién entrados desde los banquillos y la inspiración de unos pocos atomizada en ese tramo postrero, tuvieron lugar cuatro goles, varias ocasiones y algunas gotas de eso que da sentido al fútbol. Que pasen cosas. Por ahora, más allá de este marcador que, visto sin contexto, parece contundente, a este Zaragoza de Ibai le faltan bastantes cosas. No reconocerlo puede ser contraproducente.