viernes, 12 de febrero de 2021

Fotos Plantillas Real Zaragoza

Plantilla Real Zaragoza 2020-21 

Primera fila (de izquierda a derecha): James Igbekeme, Juan Manuel Sanabria, Pep Chavarria, Iván Azón, Francho Serrano, Carlos Nieto, Alberto Zapater, Juan Ignacio Martínez, Christian Lapetra, Javi Ros, Íñigo Eguaras, Juanjo Narváez, Alejandro Francés, Sergio Bermejo y Álvaro Tejero.

Segunda fila: José Barrio (encargado de material), Gaizka Larrazábal, Gabriel Fernández, Mathieu Peybernes, Adrián González, Carlos Vigaray, Carlos Azón, Cristian Álvarez, Álvaro Ratón, Jair Amador, Pichu Atienza, Haris Vuckic, Álex Alegría, Luca Zanimacchia, Alejandro Belsué (encargado de material).

Tercera fila: Adrián Díez (técnico GPS) , Michel Román (fisioterapeuta), Fernando Buil (fisioterapeuta), Raúl Luzón (nutricionista), Marcos Marcén (preparador físico), Javi López (preparador físico), Juan Manuel Guerrero (segundo entrenador), Alberto Belsué (delegado), Ireneo de los Mártires (médico), Mikel Insausti (preparador de porteros), Javi Suárez (entrenador asistente), Andrés Ubieto (recuperador), Javier Alfaro (podólogo), Jesús Dueñas (fisioterapeuta) y Alejandro Sosa (analista)


 Plantilla Real Zaragoza 2019-20
 
 
Plantilla Real Zaragoza 2018-19

Plantilla Real Zaragoza 2017-18
Fila Superior:
Raton, Zalaya, Verdasca, Eguaras, Cristian Alvarez, Mikel, Borja Iglesias, Valentin, Sergio García
 De Pie:
Lasure, Wilk, A. Benito, Natxo Gonzalez, Lapetra, Bernardo Tapia, Angel, Alain, Vinicius, Delmás
 Sentados:
Rai, Buff, Papunashvili, Toquero, Zapater, Javi Ros, Grippo, Pombo, Febas

Plantilla Real Zaragoza 2016-17
Fila superior: Álvaro Ratón, Juan Muñoz, Bagnack, Marcelo Silva, Álex Barrera, Răzvan Popa,José Enrique, Edu García, Erik Morán, Leandro Cabrera, Xabier Irureta

De pie: Isaac Carcelén, Raul Agné (entrenador), Christian Lapetra (Presidente) (segundo entrenador), Jean Marie Dongou, Javi Ros, Fran

Sentados: Cezary Wilk, Jordi Xumetra, Ruben Gracia Cani, Alberto Zapater, Ángel Rodríguez, Jorge Casado

Plantilla Real Zaragoza 2015-16
Fila superior: Yasinne Bounou ’Bono’, Rubén González, Leandro Cabrera, Pablo Alcolea, Diego Rico, Erik Morán, Alfredo Ortuño y Manu Herrera.
De pie: Mario Álvarez, Pape Maly Diamanka, Marc Bertrán, Ranko Popovic (entrenador), Christian Lapetra (Presidente), Vlado Grujic (segundo entrenador), Aria Hasegawa, Jaime Romero y Jorge Ortí.
Sentados: Isaac Carcelén, Ángel Rodríguez, Cezary Wilk, Jesús Vallejo, Albert Dorca, Pedro Sánchez, Abraham Minero, Freddy Hinestroza y Jorge Díaz.
Plantilla Real Zaragoza 2014-15
Fila superior: Óscar Whalley, Rubén González, Javi Álamo, Pablo Alcolea, Borja González, Leandro Cabrera, Yassine Bounou.
Fila central: Diego Rico, Lolo Ortiz, Albert Dorca, Ranko Popovic (entrenador), Christian Lapetra (presidente), Vlado Grujic (segundo entrenador), Willian José, Jorge Ortí, Carlos Diogo.
Fila inferior: Jesús Vallejo, Mario Álvarez, Jesús Rodríguez Tato, Eldin Hadzic, José Manuel Fernández, Pedro Sánchez, Jaime Romero, Vullnet Basha y Álvaro Tierno.

Plantilla Real Zaragoza 2013-14
*De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Óscar Whalley, Anton Shvets, Javi Álamo, José Javier Barkero, Leo Franco, Mario Paglialunga, Víctor Laguardia, Lucas Porcar, Pablo Alcolea. | Diego Rico, José Mari Martín, Sergio Cidoncha, Álvaro González, Paco Herrera (entrenador), Luis García, David Cortés, Ángelo Henríquez, Diego Suárez. | Jorge Ortí, Roger Martí, Walter Acevedo, Abraham Minero, José María Movilla, Javier Paredes, Francisco Montañés, Víctor Rodríguez, José Manuel Fernández y Tarsi Aguado.

Plantilla Real Zaragoza 2012-13

Plantilla Real Zaragoza 2011-12
De izquierda a derecha, en la fila superior: Pablo Alcolea, Pintér, Da Silva, H. Postiga, F. Meira, Roberto, Mateos, Lafita, Luis García, Lanzaro, Obradovic y Leo Franco.

En la fila central: E. Juárez, Antonio Tomás, Ignacio Dieste (fisioterapeuta), Andrés Ubieto (recuperador), Óscar Luis (médico del primer equipo), Manuel Vidrio (segundo entrenador), Agapito Iglesias (presidente), Javier Aguirre (entrenador), Juan Iribarren (preparador físico), Mikel Insausti (entrenador de porteros), Jesús Villanueva (jefe de los servicios médicos), Michel Román (fisioterapeuta) y Jorge Ortí.

Fila inferior: José Barrio (utillero), Joel, Abraham, Zuculini, R. Micael, Leo Ponzio, J. Paredes, Juan Carlos, Edu Oriol, Pablo Barrera, Kevin y Fernando Iranzo (utillero).


Plantilla Real Zaragoza 2010-11


Plantilla Real Zaragoza 2009-10

Plantilla Real Zaragoza 2007-08

Plantilla Real Zaragoza 2005-06


sábado, 19 de septiembre de 2020

PRETEMPORADA 2020/21-4º AMISTOSO

PRETEMPORADA 2020/21-4º AMISTOSO (19.9.2020) REAL ZARAGOZA 1-0 GERONA Ficha Técnica Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Francés, 77), Guitián (Clemente, 65), Atienza, Nieto; Eguaras (Zapater, 77), Javi Ros; Nick (Francho, 77), Lasure (Chavarría, 65); Vuckic (Sancho, 77) y Narváez (Baselga, 77). Gerona FC: Muric; Calavera (Maxi Villa, 75), Ramalho (Alcalá, 60), Bernardo, Franquesa; Gumbau (Diamanka, 60), Ibrahima Kebé (Granell, 27); Valery (Gallar, 60), Samu Sáiz (Ferrán, 75), Jairo (Turmo, 75); y Pablo Moreno (Zeballos, 60). Árbitro: Baiges Dones (Comité Aragonés). Amonestó a Nick (52). Goles: 1-0, min. 62: Vuckic. Incidencias: Tarde fresca, 22 grados al inicio del choque (a las 19.00), con ambiente húmedo de tormenta y con lluvia débil y constante. El césped de La Romareda poco a poco va mejorando del tratamiento que se le ha hecho en las últimas tres semanas y está con un aspecto aceptable. Victoria del Real Zaragoza, que mejora su imagen del verano ante el Girona Un gol de Vuckic en la segunda parte dio el triunfo a los de Baraja, que disiparon muchas de las dudas emitidas en los amistosos previos y dejaron destellos esperanzadores. Fin de la pretemporada del Real Zaragoza con un triunfo, tan necesario como agradable, ante el Girona, uno de los favoritos en Segunda División un nuevo año. El equipo aragonés ganó 1-0 con un gol del recién llegado Vuckic en la segunda parte, después de haber sido superior en el transcurso del duelo preparatorio a los catalanes. Fue un episodio balsámico para todo el mundo, plantilla, técnicos, dirigentes y afición, después de la preocupación que habían originado los dos enfrentamientos anteriores contra el Getafe y el Nástic de Tarragona. Interesante resultó ya el primer tiempo, pese al 0-0 parcial. Al menos, a diferencia de los dos días previos ante Getafe y Nástic, se apreció una idea clara de juego, un plan con el 4-4-2 que quiere poner en escena cada fin de semana Baraja. Y eso que faltaron timoneles, pues ni Eguaras ni Ros, el doble pivote elegido, tuvieron inspiración con la pelota en los pies. El mejor del equipo aragonés fue, con diferencia, el delantero colombiano Narváez, muy extenso en su repertorio: bajó a recibir, cubrió bien muchos balones a espaldas de la zaga catalana, abrió espacios, se fajó permanentemente con los defensores sacando faltas y, además, logró hallar dos remates que podían haber acabado perfectamente dentro. El primero, en el minuto 7, en una volea en carrera, muy bonita, a pase elevado de Lasure (interior zurdo a falta de extremos aptos físicamente para jugar, por las bajas de Zanimacchia, Bermejo y Papunashvili). El nuevo delantero zaragocista empalmó con buena dirección pero el portero Muric hizo un paradón evitando el 1-0, que hubiese sido de ovación. Y el segundo, en el 39, empalmando en el área de primeras un centro raso de Nick, encontrándose de nuevo a Muric atinado abajo. Las otras dos opciones de gol que firmó el Real Zaragoza antes del descanso llegaron muy pronto, en un inicio efervescente de los de Baraja, ambas mal culminadas por el citado Nick, activo y con ganas pero extrañando el papel de interior-extremo derecho que le volvió a otorgar el entrenador vallisoletano. En el minuto 2, el guineano no logró conectar una pelota suelta tras un centro raso al área de Lasure que se quedó a placer para buscar la portería gerundense. Y en el 5, el canterano zaragocista, solo en la corona del área, chutó mal, muy desviado, con todo a favor. Nunca fue lo suyo el disparo entre palos. Por parte visitante solo cupo anotar una ocasión, pero fue realmente clara. La protagonizó el joven Pablo Moreno, cedido por el Manchester City, anticipándose a las espaldas de los dos centrales blanquillos, en esta cita Atienza y Guitián. Por fortuna, Cristian Álvarez previó la acción y llegó a tiempo en su salida, mano a mano, de abortar un gol que anduvo cerca. Poca pólvora presentaron los de Francisco, que puso un once inicial con muchas alternativas a los titulares. Y, además, ya no tiene a su matador del año pasado, el uruguayo Stuani, ni tampoco al mediapunta Borja García, ya en el Huesca. Solo Samu Sáiz, muy nervioso y alterado con Guitián toda la tarde, mostró aquella intención ofensiva que hizo del Girona un equipo mandón el año precedente. En el Real Zaragoza se apreció que Baraja no da tanta rienda suelta a los laterales. Tanto Vigaray (y éste lo nota) como Nieto se han de ceñir mucho más a defender que a atacar. Sin chispa ni imaginación en la pareja de medios centro (los referidos Eguaras y Ros), las transiciones llegaron mayormente a través de pases largos desde las esquinas, con Lasure de más a menos (atinado al inicio, cansado después) y con Nick muy previsible. Arriba, Narváez dejó muestras de ser un punta muy aprovechable cuando el equipo empiece a tener ciertos automatismos adquiridos. Pero Vuckic, por tercera tarde consecutiva, se mostró flotante, con pocos recursos para fabricarse él solo las jugadas de peligro, sin aparición potable durante largos y largos minutos. El esloveno parece no haber encontrado la sintonía del Real Zaragoza todavía. El segundo periodo arrancó sin cambios, más allá del forzado del potente centrocampista Kebé en el Girona a los pocos minutos por lesión. Se esperaba con ansias la confirmación de la mejoría del Real Zaragoza. Para ello era necesario ver más afán incisivo en punta, más continuidad en los balones y combinaciones cerca del área gerundense. Sabido es que sin gol no hay nada que hacer en esto del fútbol. De entrada, el que salió más enchufado de la caseta fue el Girona. En 5 minutos pisaron el campo zaragocista más que en toda la primera mitad. En la primera llegada al área de Álvarez, el extremo Valery avisó empalmando alto por poco un centro largo al segundo palo que no restó de cabeza Nieto. Hubo un par de saques de esquina, esta vez bien defendidos (no como en Tarragona) por los blanquillos. Otro avance a destacar en los tiempos que corren. La réplica de desahogo del Zaragoza llegó en un avance del esperado Vuckic, que cayó a la banda derecha, condujo la pelota con inteligencia entre tres rivales y asistió a Ros en la frontal para que buscase el marco visitante. El disparo del navarro se fue al Auditorio, muy alto. Poco a poco los de Baraja retomaron la iniciativa y, en esa fase de crecimiento, hubo un penalti por mano (codo) de Ramalho en un disparo de Eguaras desde la frontal, a pase de Nick en una jugada excelente de Vigaray por la línea de fondo, que el árbitro aragonés Baiges Dones no vio. En estos bolos de verano no hay VAR. En un partido de liga, seguramente hubiese habido pena máxima y se hubiese visto si hay lanzador nuevo en la remozada plantilla, pues se viene de un año con hasta 7 penales fallados. A la hora de juego, Vuckic encontró el balón que lo hizo emerger como goleador blanquillo. Fue en el minuto 62 y el asistente iba de amarillo, era del Girona, el capitán Granell, que hizo una cesión errada, suicida, a su portero Muric. Realmente le entregó la pelota al ariete internacional con Eslovenia, que agradeció la gentileza para encarar al guardameta kosovar, regatearlo con clase y marcar así a puerta vacía el primer tanto del Real Zaragoza en esta breve pretemporada. Estos goles de regalo también sirven. Y mucho. De hecho, cuando es al revés, los palos para quienes fallan son superlativos. Así que está muy bien saber sacar provecho cuando son los otros los que la pifian. El 1-0 vino a hacer justicia con la mejor puesta en escena de los de Baraja todo el partido. Y, enseguida, llegó la batería primera de sustituciones en los locales. La recta final se afrontaba, pues, con otras hechuras diferentes. El Girona intentó reaccionar y Samu Sáiz estuvo cerca de gestar el empate en un contragolpe individual en el minuto 74, pero ni disparó ni pasó bien a Gallar, por lo que el Real Zaragoza se libró del disgusto. Entre el alboroto de las caras nuevas en unos y otros, el equipo aragonés provocó un par de contras interesantes, una tras un corte de Chavarría que acabó mal el de Figueras y otra llevada por Baselga, también con mal final en el pase definitivo. Con apenas tres partidos de pruebas en solo 7 días el Real Zaragoza, con las bajas por problemas físicos de Jair, Zanimacchia, Bermejo, Gabriel Fernández, Papunashvili, Igbekeme y Raí, más la especial situación de Guti y Kagawa (que se deben ir del equipo en breve tiempo), queda ya dispuesto para engancharse a la liga el sábado que viene en La Romareda ante Las Palmas. Se acabaron los escasos disparos con balas de fogueo. Lo siguiente ya tiene puntos en juego.

PRETEMPORADA 2020/21-3º AMISTOSO

PRETEMPORADA 2020/21-3º AMISTOSO (16.9.2020) G. TARRAGONA 1-0 REAL ZARAGOZA Ficha Técnica Gimnástic Tarragona: Wilfred (Gonzi, 46); Albarrán (Guíu, 46), Trilles (Miranda, 46), Rueda (Caballero, 65), Joan Oriol (Sanz, 65); Brugué (Lasso, 46), Fausto (Lucas Prudhomme, 57), Ribelles, Bonilla (Carbia, 46); Gerard Oliva (Prats, 65) y Pedro Martín (Pol Ballesteros, 46). Real Zaragoza: Ratón; Borge (Vigaray, 46), Atienza (Francés, 46), Clemente (Guitián, 60), Chavarría (Nieto, 60); Zapater (Francho, 60), Javi Ros (Eguaras, 46); Nick (Adrián González, 60), Narváez (Vuckic, 46); Papunashvili (Puche, 60) y Baselga. Árbitro: Godia Soler (Comité Catalán). Amonestó a Fausto (40) y Clemente (53). Goles: 1-0, min. 45 (+2): Pedro Martín. Incidencias: Tarde calurosa en Tarragona, con 27 grados, nubes, humedad y algo de brisa. El césped del Nou Estadi presentó un excelente estado. Nueva derrota del Real Zaragoza, esta vez por 1-0 ante el Nástic de Segunda B Los de Baraja, en un flojo partido, cayeron en Tarragona con un gol encajado al borde del descanso en un córner. El cuadro catalán falló un penalti en la segunda parte. Foto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou EstadiFoto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou EstadiReal Zaragoza El Real Zaragoza volvió a perder en el segundo amistoso de pretemporada, esta vez por 1-0 en Tarragona, ante el Nástic de Segunda B. Un gol de los catalanes al borde del descanso tras un error garrafal en la defensa aragonesa decantó un duelo en el que los jugadores que dirige Rubén Baraja no lograron nunca demostrar su superior categoría y, según avanzó el partido, aumentaron la sensación de dudas alrededor de la propuesta futbolística que se deberá poner en marcha en solo 9 días, cuando la liga empiece para los zaragocistas ante Las Palmas en La Romareda. El equipo propuesto por Baraja en campo catalán, con solo dos jugadores repitiendo en el once inicial -Nick y Papunashvili-,supuso un experimento diferente al del primer día ante el Getafe en La Romareda. Una amalgama de futbolistas nunca vista, con dos nuevos fichajes (Chavarría y Narváez), tres chicos promocionados desde el filial (Borge, Nick y Baselga), un retornado de cesión al que se quiere intentar ver algo a toda prisa (el citado Papu), la mezcla de los veteranos capitanes Zapater y Ros en la línea medular… Era difícil que de ahí surgieran maravillas. Seguramente nadie aspiraba a eso de antemano. La debilidad manifiesta del Nástic, ahora fuera del ámbito profesional, hizo que los aragoneses fueran acumulando paso a paso un amplio porcentaje de la posesión del balón, superior al 70 por ciento incluso pasada la media hora. Pero, de esas coordenadas generales, lejos de gestar peligro ante la portería de Wilfred, lo que hizo el Real Zaragoza fue aburrirse de circular de lado a lado sin apenas profundidad. Así siempre. De principio a fin del primer periodo. Faltó siempre imaginación, iniciativas en la creación. Este es un síntoma -peligroso- que ya se vió el sábado ante el más potente Getafe. Algo que enseguida se vislumbra en cuanto se ve desenvolverse a este tierno Zaragoza actual, en plena revolución interna. Y la derivada directa de esta nebulosa mental que siempre muestran los zaragocistas con el balón en los pies en todas las líneas es la ausencia de veneno arriba. En punta, el equipo de Baraja no existe. No hay un patrón de juego claro. Es todo demasiado al tuntún, a ver qué sale. Y, para que ese mal paladar que se va amontonando en cualquier observador de los partidos preparatorios de los blanquillos (esta vez estrenando su nuevo uniforme tomate, con amarillo) termine siendo agrio, llegan los errores gruesos que cuestan goles en el sistema defensivo propio, además en minutos claves. Algo que se sufrió con enorme dolor en la recta final de la pasada liga, jugada contra natura y que acabó costando el ascenso a Primera División. El Nástic, flojito y desaparecido con el balón en casi todos los minutos de la primera fase, logró el 1-0 en el minuto 47 del primer tiempo, en el aumento, a escasos segundos del pitido del árbitro para señalar el descanso. Algo inconcebible, repetitivo desde hace meses. Solo que antes se señalaba a Víctor Fernández como maestro en la pizarra. Ahora ya no está. Es otro el profesor. Porque, además del minuto fatídico para encajar este tipo de tantos, está la forma, el método: un córner en contra que se defiende puerilmente, con blandura, sin intensidad ni rigor en los movimientos. Pedro Martín, delantero ex del Mirandés en Segunda años atrás, metió el balón en la red de Ratón solo en el segundo palo tras un centro de Bonilla que fue peinado antes por un jugador del Nástic. La defensa zaragocista fue una escena del Belén de Navidad. Todos colocaditos, pero quietos mirando al horizonte. Y, claro, los del Nástic, a pelota detenida, sacaron el mayor provecho que ofrece el fútbol a los equipos inferiores de antemano. Foto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou Estadi Foto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou EstadiReal Zaragoza En toda la primera mitad, el Real Zaragoza solo hizo un disparo a portería: Papunashvili, en el minuto 42, ya muy al final, lo hizo raso, flojo, mal, a las manos de Wilfred desde fuera del área. Qué poca cosecha para tanto dominio estéril. Los locales, mientras tanto, metidos atrás siempre, viéndolas venir sin presión (que no haya público ayuda al débil en estos casos), aprovecharon errores en los pases en la medular, a veces de Zapater, a veces de Chavarría, a veces de Ros, para lanzar diagonales largas al espacio que en dos ocasiones generaron peligro en la portería aragonesa. En el minuto 21, Joan Oriol culminó mal un centro de Brugué anticipándose al joven Borge. Y en el 26, Gerard Oliva remató cruzado, fuera por poco, desde el pico del área. Tenía el balón el Real Zaragoza pero quien llegaba con peligro era el Nástic. Una mala praxis futbolística, cuando se produce semejante efecto desde el punto de vista del presunto dominador. Individualmente, poco cupo anotar en el apartado de destacados. Quizá un par de avances largos por su banda del lateral Chavarría, con malas definiciones en los centros (en uno, en el minuto 16, pudo haber penalti sobre el inédito Narváez, al que golpeó cabeza con cabeza el local Ribelles). Y poco más. Baraja se empeña en poner a Papunashvili de delantero en un 4-4-2, lejos de la banda, y eso hace menor a un jugador que hace largo tiempo que ya es poca cosa. También insistió en ubicar a Nick en rol de extremo-interior, esta vez por la derecha. No está acostumbrado el guineano a moverse fuera del círculo central. El entrenador metió a Baselga como exterior zurdo, lejos del área, un mal sitio para el goleador del filial. El cóctel salió nuevamente repelente, nada agradable a la vista del zaragocismo. Con la amargura del 1-0 recibido en la última acción de la primera parte se dio paso al segundo acto. Se pensó que, con las sustituciones, como sucedió ante el Getafe el otro día, habría mejoría en los zaragocistas. En esta ocasión fue al revés. De la falta de solvencia de los primeros 45 minutos se pasó a un preocupante desbarajuste en los primeros 20 minutos de la reanudación. Si, en ese tramo, el Nástic hubiese metido uno, dos o hasta tres goles más, todo el mundo habría tenido que callar… porque los tuvo a mano. El Zaragoza, ya con Vigaray, Eguaras, Vuckic y Francés como refrescos, no hizo suelo en ningún momento. Y el Nástic, también remodelado con media docena de sustituciones ejecutadas por Toni Seligrat, su preparador, rozó el gol en el minuto 48, con un remate en el segundo palo fallido de Ribelles en otro córner gemelo al del gol. Y repitió en el 51, con Guíu rematando a placer, solo en el área, un centro del veloz Ballesteros, fuera por dos palmos con Ratón batido. Y reincidió en el 58 cuando Ballesteros superó al portero zaragocista con una vaselina, en un balón procedente de un saque de puerta tarraconense peinado en medio campo, que acabó fuera del marco por centímetros. Y Miranda, en el 65, casi anotó a la salida de una falta lejana volcada por alto al área zaragocista. La falta de contundencia defensiva, tanto atrás del todo como en la línea media del Real Zaragoza, hizo del equipo un queso gruyere. Agujeros claros con consecuencias inevitables en forma de ocasiones claras del rival, que menos mal que era el Nástic y no un equipo de superiores prestaciones. Mientras tanto, a la vez, los jugadores presumiblemente obligados a generar fútbol ofensivo y llevar balones al área del contrincante de turno, no aparecieron nunca en las filas aragonesas. Nada por aquí, nada por allá. Magia negra. Y, claro, si esto ocurre frente a un rival de Segunda B, las sensaciones de resquemor aumentan su diapasón inevitablemente. A Baraja parece que la pretemporada se le va a quedar más corta de lo que ya es. A su equipo le faltan horas y horas de hervor, tal vez mejores ingredientes y maceración para transmitir algo de calma y seducción al zaragocismo. Y de eso no va a haber en pocos días, cuando la liga se eche encima de los blanquillos. A la hora de juego asomaron al césped Nieto, Guitián, Adrián González y los chavales Francho y Puche. Savia nueva, sangre fresca que, lejos de revitalizar al equipo, se contagiaron enseguida de la languidez de los demás. En el 74, cuando se notaba cierta desesperación entre los zaragocistas por su manifiesta incapacidad para crear la más mínima aproximación al gol ante el portero Gonzi (el suplente, al que no se le vio jamás), Adrián repitió la comisión de un penalti, como ante el Getafe. Esta vez fue en un derribo a Carbia por un mal despeje. A falta de un cuarto de hora, Ratón evitó el 2-0 parando la pena máxima a Ballesteros e impidiendo así un tanteador más amplio y doloroso. Foto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou Estadi Foto del partido amistoso Nástic-Real Zaragoza en el Nou EstadiReal Zaragoza Lejos de ser un acicate esta jugada para los muchachos del Real Zaragoza,nada cambió ni se modificó en la recta final del partido. En condiciones normales, en cualquier equipo, el final de un choque que se va perdiendo por un gol ante un rival de menor rango es una llamada a rebato instintiva. Todo el mundo sabe que hay que ir a por todas, que jugársela como sea en pos del empate, al menos. Bien, pues este Zaragoza que perdió en Tarragona en este 16 de septiembre no respondió a esos modelos. No hubo reacción como tal. El Nástic no sufrió, más allá de un córner postrero rematado por Guitián de cabeza sin ningún peligro. Como tantas veces últimamente, pareció que aunque el encuentro hubiese durado hasta las 3 de la madrugada el Real Zaragoza no hubiera anotado un solo gol, ni siquiera lo hubiera amagado. En tiempos de pretemporada siempre gusta hablar de los fichajes, de los buenos indicios, de los cambios ilusionantes que se avecinan de cara al año siguiente. Por ahora, en estos dos primeros simulacros del Real Zaragoza ante Getafe y Nástic de Tarragona, nada de eso se ha podido hacer desde una posición analítica. Derrotas por 2-0 y 1-0 resumen estos dos duelos con fallos serios en defensa y, claro está, con ceguera absoluta ante la portería de en frente y ausencia de ideas futbolísticas que lleven el balón a los puntas con cierta soltura y plasticidad. El sábado, ante el Girona en La Romareda, tercera y última oportunidad para cambiar esta tendencia. Una visión que no admite demasiados puntos de vista distintos ni sujetaría debates de hondura como subterfugio para el actual equipo de Baraja. El otro día se dijo que el Zaragoza está inmaduro, verde. Hoy se puede añadir que, asimismo, se muestra escaso.

sábado, 12 de septiembre de 2020

PRETEMPORADA 2020/21-2º AMISTOSO

PRETEMPORADA 2020/21-2º AMISTOSO (12.9.2020) REAL ZARAGOZA 0-2 GETAFE Ficha técnica Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Borge, 60), Guitián (Atienza, 60), Francés (Clemente, 60), Nieto (Chavarría, 60); Eguaras (Javi Ros, 60), Adrián Glez (Zapater, 60); Zanimacchia (Bermejo, 46), Nick (Lasure, 60); Papunashvili (Narváez, 60) y Vuckic (Baselga, 46). Getafe CF: Yáñez; Alba, Chema Rdgz., Etxeita (Djené, 66), Olivera (Cucurella, 46); Arambarri (Ante, 66), Maksimovic; Damián (Iglesias, 10), Keita; Mata y Cucho Hernández (Timor, 46). Árbitro: Armando Ramo Andrés (Comité Aragonés). No mostró tarjetas. Goles: 0-1, min. 5: Keita. 0-2, min. 27: Mata, de penalti. Incidencias: Tarde calurosa (el partido comenzó a las 18.30), aún con aires de verano, con 29 grados y sol. Las gradas de La Romareda, obviamente, estuvieron vacías. El césped, tras 20 días de tratamiento fitosanitario, presentó un aspecto aceptable, con alguna calva y zonas inestables. Derrota del Real Zaragoza por 0-2 ante el Getafe de Primera División en el primer ensayo de verano El equipo de Baraja, con muchas caras nuevas y un sistema táctico repleto de iniciativas llamativas, se muestra verde e inmaduro y cae por inferioridad manifiesta. Volvió a correr el balón en La Romareda en la tarde de este sábado 12 de septiembre, con un amistoso, el primero de la pretemporada, en el que el Real Zaragoza cayó con claridad por 0-2 ante el Getafe de Primera División. Fue un encuentro desigual, con un cuadro madrileño muy superior en calidad y puesta a punto, que pudo golear a los aragoneses en la primera mitad, tiempo en el que el bloque del debutante Rubén Baraja no existió en ninguna de las facetas del juego. En el segundo periodo, con el aluvión de cambios y el bajón de intensidad del adversario madrileño, el Zaragoza dejó mejor sabor de boca, pero sin consumar ninguna jugada atacante. De los nuevos fichajes, solo tres empezaron como titulares: el mediapunta Adrián González, el extremo Zanimacchia -por la derecha- y el delantero Vuckic. En el banquillo aguardaron de entrada Narváez, Chavarría y Bermejo. Mientras que el central Jair no estuvo ni convocado, sin conocerse las causas oficialmente. En el sistema táctico de Baraja hubo varias sorpresas y novedades. El dibujo fue un 4-4-2 que responde a su gusto preferente. Y en el reparto de roles sorprendió que eligió como dos delanteros a Vuckic (natural) y a Papunahsvili (fuera de sitio todo el tiempo). También llamó la atención que en el papel de extremos jugasen Zanimacchia (es lo suyo, aunque lo hizo por la derecha, su pie) y Nick Buyla. Lo del guineano es una decisión sin precedentes que no salió bien ni una sola vez durante la primera parte. El doble pivote, Eguaras-Adrián González, se mostró lento y obturado. Y atrás, lo novedoso fue ver al joven Francés como central. Se puede afirmar con rotundidad que nada de lo propuesto le salió bien a Baraja en su primer día en el escenario. El equipo pasó de puntillas por el inestable césped de La Romareda, lejos de su mejor estado pese a una cara vista bonita. Ni disparó a puerta en 45 minutos, ni pisó el área una sola vez con peligro o siquiera intención. Nada de nada en ataque y combinación. Y atrás, ese grave talón de Aquiles del equipo en el final de la pasada temporada, lo que fue causa de la pérdida del ascenso seguramente, no se vieron síntomas de mejoría. El Zaragoza encajó dos goles de un Getafe a medio gas, en sendos errores gruesos de Eguaras, primero, y Adrián Glez., después, y pudo haberse ido al intermedio con cuatro o cinco tantos en el saco de Cristian Álvarez, que desbarató uno claro a Cucho Hernández en el minuto 25. Todo comenzó al estilo de como concluyó el curso pasado, hace solo 26 días: encajando un gol enseguida, en el minuto 5, por medio del menudo Keita, que se adelantó a Eguaras tras un error previo de este en un pase suicida atrás a Francés, que Mata interceptó. ¡Ah, esos fallos garrafales e injustificables en las zonas sagradas de la defensa! Fue como empezar el partido 0-1. Nada nuevo, pues. Hubo después 20 minutos gaseosos, con el Getafe viéndolas venir en ventaja y el cuadro de Baraja incapaz de hilvanar dos pases seguidos. Nadie filtraba líneas, nadie veía un pase potable. Solo el joven Zanimacchia, por la banda derecha, gambeteaba y peleaba sin apoyos ni finales felices. Y tras la mencionada parada notable de Álvarez a Cucho en el minuto 25, un minuto después llegó el 0-2. Adrián González hizo un penalti de infantiles. Un brazo voluntario tras un balón no restado de cabeza de Vuckic en labores defensivas, pese a su corpulencia (no saltó). El internacional Mata engañó a Cristian y la brecha en el marcador se hizo enorme antes de la media hora. El propio Mata perdonó el tercer en el 33, solo en el área, rematando de rosca fuera por milímetros, cruzado, con clase. Y en el 40 le anularon un gol al mismo ariete getafense, por fuera de juego muy ajustado en una contra generada por otro error de los groseros en un pase de Vigaray errado hacia atrás. En pleno desbarajuste táctico de los zaragocistas, Arambarri intentó un disparo lejano, desde 25 metros, que rozó la escuadra por fortuna para un rebasado Álvarez. Las sensaciones al descanso, por lo tanto, fueron frías en las filas zaragocistas. Todo se vio muy verde. Tierno a más no poder. Algo natural, por otra parte, tras una pretemporada corta, con poco tiempo sustancioso y tras infinidad de cambios en el engranaje del equipo desde que hace menos de un mes se acabara el curso precedente. Además, el Getafe, rival de turno, vive varios pisos por encima del Real Zaragoza en todos los sentidos, también en cimientos futbolísticos a mitad de este extraño septiembre de 2020. Baraja dejó en la ducha a Vuckic, inédito, y a Zanimacchia, bullidor pero sin culminar nada. Y dio entrada en el reinicio del partido a otro debutante, Bermejo, y al joven Baselga. En frente, Bordalás relevó a Cucho Hernández y Olivera para dar minutos a Timor y Cucurella. Tacticamente, todo continuó igual que al inicio en las filas zaragocistas. Estaba claro que este inédito diseño de equipo era lo que quería probar el nuevo entrenador blanquillo en este simulacro ante los getafenses. Una falta lateral botada por Papunashvili (de examen permanente está el georgiano, sorprendentemente tras cuatro años aquí) fue el arranque del segundo tiempo, sin hallar rematador y con un chut lejano de Nieto alto, a la antigua Feria de Muestras. El Getafe le dio más el balón a los zaragocistas, que tuvieron que mostrarse en las circulaciones, los desmarques, las paredes y los movimientos sin balón. Y su respuesta fue espesa, con escasa profundidad la mayor parte de las veces. Hubo demasiada imprecisión, nada de liderazgo en los pivotes. Papunashvili, sabedor de la lupa que tiene encima, abusó del balón más de lo que ya ha sido habitual en su trayectoria blanquilla. Quería hacerlo todo enseguida y nada hizo finalmente. Y, tras ese inicio expectante de los madrileños, en cuanto se descalzaron por primera vez, de nuevo rondaron el gol ante Cristian Álvarez. Fue en el minuto 57, con el joven Keita encarando a Guitián y Nieto en el área, sentándolos en un giro de cadera y, con todo a favor, echando fuera la pelota con el portero local batido. A la hora de juego, minuto 60, Baraja hizo todos los cambios restantes de una sola tacada. De golpe entraron en juego ocho jugadores. O sea, partido nuevo. Defensa totalmente renovada, con Borge, Atienza, Clemente y el debutante Chavarría en su cuarteto. Doble pivote veterano en danza, con los capitanes Ros y Zapater mano a mano. Con Lasure como interior zurdo, otro nuevo como Bermejo entrando por la derecha y el colombiano Narváez debutando en punta. El Getafe dosificó mucho más su mutación progresiva. De esa revolución de Baraja surgió la mejor ocasión zaragocista… gestada al cien por cien por el rival madrileño. Fue una cesión suicida, errada, del central Chema Rodríguez que superó por alto al portero Yáñez y se fue a córner rozando el palo ante la estupefacción general. Contó como ocasión del Real Zaragoza, pero no hay manera de adjudicársela a nadie, ni tampoco en el casillero de asistencias. Era el minuto 65. Para los blanquillos fue como un volver a empezar. Mientras tanto, los colorados del sur de Madrid bajaron el pistón en ataque a diferencia del primer tiempo. Dosificando fuerzas, sin querer hacer sangre a un equipo aragonés con manifiesta falta de rodaje en líneas generales. Fruto de esa dejadez visitante y del nuevo ímpetu impreso por los recién incorporados zaragocistas llegó, esta vez sí, la primera acción ofensiva digna de reseña positiva. En el minuto 72 Lasure se coló por la izquierda, centro al segundo palo y Narváez, en carrera, voleó con potencia al lateral de la red. De haber cogido puerta, hubiese sido un golazo. En apenas 10 minutos, los citados Lasure, Narváez, con las ayudas de Bermejo y los movimientos de Baselga, hicieron más en ataque que sus colegas de la primera hora del choque. También Chavarría hizo una subida al ataque con buen tino, sin que su pase al espacio tuviera rematador final. En la recta final del partido, al menos, se vieron intenciones e iniciativas ofensivas en el Real Zaragoza. Tras la densidad de los dos primeros tercios del duelo, se agradeció ese buen paladar último. En el 80, Zapater rozó el gol en falta directa desde el borde del área, por una mano de un zaguero del Getafe. El chut del capitán, de su marca registrada, iba a la escuadra derecha, dentro, pero evitó el gol Yáñez con un paradón. Otra muesca más para aliviar las sensaciones dubitativas de tantos minutos previos. El partido encaró sus estertores con el dominio de la pelota de los de Baraja y los madrileños ejerciendo ese papel que tanto les gusta de meterse atrás a sujetar un triunfo cimentado con mucha antelación. Pocas evaluaciones firmes cabe hacer en el primer amistoso preparatorio de la trilogía que ha preparado el Real Zaragoza en una semana natural de tiempo. Es pronto para ello, aunque la prontitud con la que viene la competición obliga a acelerar todo en demasía, también la exigencia hora a hora. No hay margen para el recreo ni para los experimentos. Los puntos llegarán en nada. Así que, con mesura, sin incidir demasiado en lo que no salió bien, que fue mucho, cabe afirmar que al Real Zaragoza 20-21 le faltan muchos ajustes, infinidad de minutos de rodaje y engrase. Esta vez no tienen Baraja y los nuevos fichajes espacio cronológico para demorar su conocimiento mutuo, su compenetración. Eso, de momento, no da los mínimos. Por ahí hay que empezar a correr. El miércoles, en Tarragona ante el Nástic de Segunda B, llegará el segundo intento de mejorar las cosas. Tajo hay a todas caras. Además de la baja de Jair, cuya causa no hizo pública el club, fue notoria la ausencia de Guti, con pie y medio en el Almería, así como la de Kagawa, cuya salida del equipo puede tomar cuerpo en los días venideros. Por su parte, Raí, no fue citado pues aún está bajo los efectos de la lesión que sufrió hace 20 días con el Ibiza, donde jugó como cedido el curso pasado.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Real Zaragoza 2020/21 1º AMISTOSO

PRETEMPORADA 2020/21-1º AMISTOSO-9.9.2020

 REAL ZARAGOZA 4-0 DEP. ARAGON 

Prueba frente al Aragón

El primer equipo y el filial se enfrentan en un partidillo de entrenamiento, que terminó 4-0

 

Pep Chavarría, en un momento de la sesión entre el Real Zaragoza y el Deportivo Aragón. - TINO GIL / REAL ZARAGOZA

Primera prueba, pero casi a ciegas. El Real Zaragoza sigue avanzando en su preparación y al fin rodó el balón en un partido, pero considerado de entrenamiento ante el Deportivo Aragón, una cita ya tradicional en los arranques de pretemporada. El club lo considera una sesión más, por lo que solo se conoció el resultado, que fue un 4-0 para los de Rubén Baraja con goles de Zanimacchia, Vuckic, Jannick y Papu.

El choque contra el Deportivo Aragón celebrado este miércoles en la Ciudad Deportiva fue la segunda sesión del día después de haberse ejercitado por la mañana en las instalaciones de la Carretera de Valencia, por lo que fue un día muy exigente para la plantilla blanquilla, que está acumulando una gran carga de trabajo en estas primeras semanas de trabajo de cara a la nueva temporada.

«Los aragoneses, bajo la dirección del técnico Rubén Baraja, han completado un ensayo que ha incluido un partido de entrenamiento, con participación de los jugadores del Deportivo Aragón, en el que el preparador vallisoletano ha seguido transmitiendo sus ideas a sus futbolistas», comentó la entidad.

La primera prueba en serio del equipo aragonés tendrá lugar este sábado en La Romareda y ante todo un Primera División como el Getafe (19.00 horas), que como el equipo blanquillo tampoco empezará la temporada a la vez que la mayoría de equipos de Primera y Segunda al haber finalizado la última campaña más tarde.

Habrá que esperar una semana para ver la que, hasta el momento, será última prueba del club blanquillo. El Real Zaragoza se enfrentará, también en el estadio zaragozano, al Girona, que como el conjunto aragonés quedó eliminado en la promoción de ascenso a Primera, aunque en su caso en la última ronda. El encuentro, como ante el Getafe, comenzará el día 19 a las 19.00 horas.

Entre medio de ambos, concretamente el próximo miércoles, estaba previsto jugar en Teruel, en el estadio de Pinilla, contra el Elche, su verdugo en el playoff, pero finalmente el club franjiverde comunicó al Real Zaragoza la suspensión del duelo sin mediar más explicación. El club aragonés se encuentra buscando una alternativa para poder disputar un encuentro en su lugar. Mientras tanto, los blanquillos avanzarán este jueves en su preparación con una nueva sesión de entrenamiento, que comenzará a las 9.30 horas.

jueves, 27 de agosto de 2020

Equipaciones Real Zaragoza 2004-2021

Real Zaragoza 2020/21
1ª equipación
 
Real Zaragoza 2019/20
1ª equipación
  
2ª equipación 2019/20

 
Real Zaragoza 2018/19
1ª equipación

2ª equipación 2018/19


Real Zaragoza 2017/18
1ª equipación

2ª equipación
3ª equipación


Real Zaragoza 2016/17
1ª equipación

2ª equipación
3ª equipación

Real Zaragoza 2015/16

Real Zaragoza 2014/15



Real Zaragoza 2013/14
Real Zaragoza 2012/13



Real Zaragoza 2011/12



Real Zaragoza 2010/11


 
 
Real Zaragoza 2009/10
  
 
 
 
Real Zaragoza 2008/09 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2008/09 2ª equipacion
 
Real Zaragoza 2008/09 3ª equipacion
 
Real Zaragoza 2008/09 4ª equipacion
 
Real Zaragoza 2007/08 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2007/08 2ª equipacion 
 
Real Zaragoza 2007/08 3ª equipacion
 
Real Zaragoza 2006/07 1ª equipacion

Real Zaragoza 2006/07 2ª equipacion
 
Real Zaragoza 2005/06 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2005/06 2ª equipacion
 
Real Zaragoza 2005/06 3ª equipacion 
   
Real Zaragoza 2004/05 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2004/05 2ª equipacion
 
Real Zaragoza 2003/04 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2003/04 2ª equipacion 
 
Real Zaragoza 2002/03 3ª equipacion

 Real Zaragoza 2001/02 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 2001/02 2ª equipacion
 
 
 Real Zaragoza 1999/00 1ª equipacion
 
Real Zaragoza 1999/00 2ª equipacion
 
Real Zaragoza 1999/00 3ª equipacion