domingo, 20 de septiembre de 2026

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº4 REAL ZARAGOZA 1-0 FC CARTAGENA

 

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº4 (20.8.2026)

PARTIDO OFICIAL Nº 3746

 REAL ZARAGOZA 1-0 FC CARTAGENA 

1-0, min. 50: Jardí.

Ficha Técnica

Real Zaragoza: Westerveld; Sangalli, Iranzo, Diego González, Pereira (Escudero, 58); Ademo, Terrer; Jardí (Cuenca, 82), Rubén Díez Jamelli (Delgado, 58), Ureña (P. Sans, 65); y Vadillo (Gabilondo. 82).

FC Cartagena: Lucho García; Jurado (Perejón, 61), Lohr, Baz, Corral; De Blasis, Mvondo, Ajenjo; Toni Villa (Álex Guti, 61), Dacosta (Richarte, 90); y Ribeiro (Moreno, 76).

Árbitro: López Jiménez (Comité Catalán). Expulsó con roja directa a Mvondo (48) por una entrada violenta a Vadillo. Amonestó a Jurado (9), Baz (17), Iranzo (39), Rubén Díez Jamelli (55) y Lohr (92).

Goles: 1-0, min. 50: Jardí.

Incidencias: Noche veraniega, con 31 grados a la hora del inicio del partido, las 20.30. El césped presentó un buen estado. En las gradas hubo alrededor de 15.000 espectadores. Se hizo un discreto homenaje al baloncestista internacional aragonés Pepe Arcega en la zona del palco, donde estuvieron los exjugadores campeones de Europa Poyet, Cedrún y Solana, junto al medalla olímpica Fernando Arcega.

Real Zaragoza 1-0 FC Cartagena

62 % Posesión 38 %
17 remates totales 8
2 tarjetas amarillas 3
0 tarjetas rojas 1
19 faltas recibidas 16
 faltas cometidas
 perdidas de posesión
 recuperaciones de posesión
0 fueras de juego 4
7 remates dentro 2
6 remates fuera 4
2 disparos efectuados bloqueados 6

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 Tercer triunfo en cadena del Real Zaragoza, por la mínima diferencia ante el Cartagena

Un gol de Jardí de cabeza al inicio del segundo tiempo le dio el triunfo a los aragoneses en un trabajado y desigual partido frente al rival murciano. La expulsión del jugador visitante Mvondo junto antes del tanto decisivo, que dejó en inferioridad a su equipo medio partido, resultó decisiva.

Tercera victoria consecutiva del Real Zaragoza, que suma 9 puntos de 12 puntos disputados tras la cuarta jornada y se ubica así por primera vez en este mes inicial de la liga de Primera RFEF en los puestos nobles, entre los cinco primeros (5º), donde se dirimirán las plazas de ascenso al final del torneo. Esta vez, de nuevo sin holguras en el tanteador y con claroscuros en su fútbol, superó por la mínima diferencia, 1-0, al FC Cartagena.

El juego transcurrió en la primera parte en un tono bajo por parte zaragocista y, en la mayor parte de los 47 minutos que duró, bajísimo por el bando cartagenero, un equipo flojo, falto de combinaciones y demasiado lento de reflejos. Los blanquiazules dispusieron de largas posesiones, robaron enseguida cuando erraron -que fueron demasiadas veces- y debieron sacar más provecho de estas circunstancias, pero no supieron. Lo que ocurre es que, en el global del análisis del ecuador del duelo, el empate (aunque fuese a cero, sin goles por la horrible puntería de todos) era justo. Porque si el Real Zaragoza perdonó al Cartagena varias veces a bocajarro, los murcianos fueron capaces de generar hasta tres ocasiones nítidas que también acabaron en indulto para Westerveld. Lo uno por lo otro.

Los primeros 25 minutos fueron totalmente de poder zaragocista. En un sistema táctico de Ibai Gómez raro, sin delanteros en su once (dejó fuera a Delgado, a Sans y a Espiau) pues hizo bailar a falsos nueves como Vadillo y Ureña por la punta de la ofensiva, no hubo manera de certificar un gol en las llegadas por las bandas e, incluso, por el centro con la presencia novedosa de Rubén Díez Jamelli, ante la ausencia de Ander Herrera, sin convocar con problemas físicos. Jardí, en una noche de plomo contrapuesta a la dorada de Torremolinos, probó al portero Lucho en el minuto 2 desde la frontal, sin éxito. En el 11, Jamelli erro su primera oportunidad cristalina, en una conducción que lo dejó mano a mano ante el guardameta, que rechazó su retardado disparo final (se entretuvo, vaya).

En el 16 fue Pereira, de nuevo lateral zurdo, el que remató de cabeza en el área chica un centro de Terrer, en una posición antinatural, alto, mal. No es lo suyo. Quizá un delantero centro hubiese hecho algo más potable. La más clara de los locales la tuvo de nuevo Rubén Díez, en el minuto 23, al rematar al poste, a placer, un pase de la muerte de Sangalli que habían punteado antes sin conectar el acelerado Vadillo y el apagado Ureña.

El dominio total de los de Ibai decayó en el minuto 25, cuando el Cartagena, de repente, empezó a perder menos balones, a conectar cuatro o cinco pases con sentido y dio vida al veterano Toni Villa, al deslavazado extremo Dacosta y llegó al área zaragozana con algo de criterio. Tras un aviso de Villa en el rechace de un córner, con un chut deficiente que paró Westerveld, llegó en el 26 una acción que pudo ser el 0-1. Ajenjo remató a bocajarro un centro de Dacosta y Westerveld paró con el cuerpo abajo, con algo de fortuna. Y en plena fase de descomposición puntual, en el minuto 27, el árbitro perdonó un posible penalti de Ademo a Dacosta en una jugada de desborde de este sobre Sangalli. Lo revisó el VAR barato de la categoría y no hubo autorrectificación del colegiado, como es normal. Fue un alivio para Ibai y los suyos, porque bien pudo haberse pitado sin poder apelar demasiado.

Perdió el norte el Real Zaragoza por un largo trecho. En otro saque de esquina mal defendido por la zaga aragonesa, el central alemán Lohr cabeceó en el área chica, solo, fuera, cruzado, con todo a favor en el minuto 35. De este bajonazo salieron los zaragocistas en el 37 con una contra veloz de Rubén Díez, que asistió por raso al espacio dejando solo a Vadillo ante el portero Lucho. Lo regateó y cuando todo el mundo se preparaba para cantar el 1-0, el canterano se trastabilló, perdió la pelota él solo y no acabó empujándola a la red, de modo lamentable. El Cartagena, que ya había encontrado el modo de arañar la defensa local, con Diego González sumando un par de errores impropios, Iranzo algo blando en el repliegue y los laterales sin cerrar bien las cremalleras, insistió nuevamente en el 41. En un robo de Toni Villa en la salida de Westerveld hacia Diego, su centro lo cabeceó solo, a puerta semivacía Dacosta, fuera, pues puso mal la frente. Esto sí fue un indulto en toda la regla. Era un gol hecho.

Y el primer pasaje del duelo acabó con otra opción de gol malograda por Jamelli en el 42, tras error de Mvondo en la salida. Disparó en la frontal, suelto, y el balón se marchó cruzado, fuera por un metro. Como el Real Zaragoza no supo abrir la lata a tiempo, o sea, pronto, el discurrir de la trama se le hizo bola. Y, en ese atragantamiento, entre el minuto 25 y el 41 bien pudo haber recibido un rejonazo sangrante de un Cartagena que nunca dio muestras, libra a libra, de ser mejor.

Tras el intermedio y pese a que el sistema nuevo de Ibai Gómez no había dado buenos resultados ni en calidad ni en solvencia en el marcador, el vasco insistió con los mismos. El rival murciano, Íñigo Vélez, también. Y los primeros 5 minutos de la reanudación fueron pura dinamita para el diseño del partido. En la primera acción, el Cartagena volvió a perdonar el 0-1 en un remate defectuoso, solo ante el portero Westerveld, del ariete Ribeiro, que voleó en carrera en el área un centro sobre los centrales de Dacosta. Cuando todo el mundo estaba nuevamente en guardia entre el zaragocismo por este nuevo boquete atrás, el mediocentro visitante Mvondo hizo una entrada brutal por detrás a Vadillo (pudo haberlo lesionado de gravedad) y fue expulsado con roja directa en el 48. Quiso cortar un contragolpe del aragonés tras un nuevo fallo grueso suyo y se le fue la cabeza.

Tras el parón para atender a Vadillo y el lío posterior a la roja, el Cartagena quedó un rato grogui y el Real Zaragoza aprovechó la guardia baja para golpearle metafóricamente en el mentón. El 1-0 lo marcó Jardí en el minuto 50, esta vez de cabeza, al acabar en el segundo palo una acción preciosa de Ureña, vertical en el lateral del área rebasando a dos defensores y dando un centro templado que el extremo catalán colocó cerca de la escuadra izquierda. Excelente noticia en un momento crucial del choque, con el adversario descompuesto y en inferioridad.

Ibai Gómez decidió mover el banquillo ahí. Escudero y Delgado relevaron a Pereira y Jamelli, en busca de oxígeno fresco y mayor fijación de la defensa rival atrás. El marcador ya estaba a favor y venía un partido distinto. El Cartagena también movió piezas, pero sin arriesgar en exceso. Y el fútbol se pausó en velocidad y ganó control por parte zaragocista. Jardí en el minuto 66 estuvo cerca de sorprender por arriba a Lucho con un tiro de rosca desde 25 metros que se envenenó y tuvo que despejar el portero por encima de larguero muy justito. Lo más importante, mientras lo minutos se desgranaban, Pau Sans suplía a Ureña y los nervios habían amainado, era que los cartageneros no daban señales de vida, de reacción. El huracán del inicio del segundo tiempo los había devastado con un simple gol.

El único problema del guion es que el Real Zaragoza no había ido en firme a por el segundo tanto, a apuntillar a un contrincante. Jugaron los de Ibai más a contemporizar que a remachar. Pau Sans tuvo el segundo en su pie derecho, tras una dejada en el área de Jardí en el 73, pero remató al centro de la portería y detuvo Lucho. El Cartagena metió en el último cuarto de hora al delantero Moreno, en el primer momento en el que dio muestras de poder llegar al área de Westerveld tras media hora de aturdimiento absoluto. Entretanto, el cuadro zaragocista merodeaba el área rival pero con errores fijos en el último pase, como una letanía. No fue una noche de agilidad mental de los blanquillos, como se vio en una contra de tres para dos que Pau Sans culminó penosamente en el 80.

Ibai Gómez paró con dos cambios los coletazos de muerte que el Cartagena empezó a dar en los últimos 10 minutos. Cuenca dio relevo a un ovacionado Jardí, decisivo en los dos últimos partidos, y retiró al esta vez ariete Vadillo por Gabilondo. Esto supuso que este se fuera a su puesto de lateral derecho y Sangalli se adelantase a su puesto de infancia y juventud, el extremo diestro. Así, eran nuevas al final las dos bandas completas y toda la delantera, además del sistema, un 4-4-2 de catón.

El partido acabó sin apenas sufrimientos en un Real Zaragoza que poco a poco va cogiéndole el gesto a la Primera RFEF, a base de tres victorias consecutivas, todas por la mínima y con todavía muchos grumos en su caldo. Pero su potencial, sus modales, le están dando de sí para ser mejor que equipos que, al poco de verlos desempeñarse por el césped, enseguida se colige que son de tercera división. Cumplir con el mandato de ascender pasa por esto: no fallar en casa, sumar mucho y a menudo y ganar partidos aunque el fútbol no sea de grandes quilates. Para eso, mejor acudir a las joyerías.


domingo, 13 de septiembre de 2026

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº3 JUV. TORREMOLINOS 3-4 REAL ZARAGOZA

 

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº3 (13.8.2026)

PARTIDO OFICIAL Nº 3745

 JUV. TORREMOLINOS 3-4 REAL ZARAGOZA 

0-1, min. 35: Jardí

0-2, min. 38: Diego González

1-2, min 45+9: Dioni, de penalti

1-3, min. 65: Jardí

1-4, min. 81: Saidu

2-4: min. 85: Laca

3-4, min. 87: Ajegún.

Ficha técnica

Juventud Torremolinos: Cuenca: Prevedini, Krug (Ajegún, 83), Grozdanic, Peterson (Diaby, 67); Kaptoum, Brandes; Njalla (Moubeke, 28), Climent (Dorgu, 67); Cristian Rodríguez; y Dioni (Laca, 83).

Real Zaragoza: Westerveld; Sangalli, Iranzo (Tachi, 72), Diego González (H. Barrachina, 60), Pereira; Ander Herrera (Terrer, 53), Ademo; Jardí, Vadillo (Ureña, 46); Pau Sans (Saidu, 46) y Delgado.

Árbitro: Béjar Caballero (Comité Murciano). Amonestó a P. Sans (43), Diego González (45+8), Diaby (72), Delgado (87), Tachi (92) y Ajegún (99).

Goles: 0-1, min. 35: Jardí. 0-2, min. 38: Diego González. 1-2, min 45+9: Dioni, de penalti. 1-3, min. 65: Jardí. 1-4, min. 81: Saidu. 2-4: min. 85: Laca. 3-4, min. 87: Ajegún.

Juv. Torremolinos 3-4 Real Zaragoza

48 % Posesión 52 %
6 remates totales 16
5 remates a puerta 7
1 remates fuera 3
5 córneres 5
3 tarjetas amarillas 4
0 tarjetas rojas 0
3 fueras de juego 0
17 tiros libres 16
14 saques de banda 19
16 faltas 17
4 disparos efectuados bloqueados 2

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El Real Zaragoza gana en Torremolinos 3-4 en un partido sin control ni rigor

Un brillante Jardí, con dos goles y dos asistencias a Diego González y Saidu, fue clave para la primera victoria fuera de casa. En defensa, las lesiones de Iranzo y Diego dejaron al equipo en evidencia y estuvo a punto de perder tres goles de ventaja.

Fútbol de barrio. Fútbol de categorías inferiores. Fútbol de barro. Sin un control claro, nunca, por parte del Real Zaragoza (ni del Torremolinos, claro). Sin un rigor táctico y de evolución de las cosas a través de las sustituciones. Fue como un partido de pretemporada, porque el campo de El Pozuelo ayudaba a considerarlo así, pero con puntos en juego. Y el descontrol vivido por momentos, en especial en el último tramo, evidenció que el marcador salió 3-4 como, según hubiesen sido las cosas en fogonazos puntuales, pudo haber terminado de un modo bien diferente.

El primer tiempo fue una sobredosis de Primera RFEF en toda la regla. Un atracón de sabores, olores y sensaciones nunca vistas en un partido de liga del Real Zaragoza. Ese espacio duró 58 minutos, casi una hora, algo muy propio de la división, como se advirtió desde el verano. Entre la pausa de hidratación (jugar en la Costa del Sol a las 4 de la tarde en verano solo se le ocurre al que asó la manteca), un cambio en el cuadro malagueño, un par de asistencias de jugadores, dos pasos por el VAR barato del árbitro y demás zarandajas, al murciano Béjar Caballero se le fue la romana.

Y en esa hora de incidencias pasó de todo. De entrada, el Real Zaragoza entró mal en el partido, despistado en un campo de cuarta o quinta categoría aún en obras de remodelación. Y pudo ponerse a remolque en el minuto 6, pues encajó un gol de cabeza, anotado por Dioni, que lo mismo que se pitó fuera de juego hubiese pasado sin demasiada polémica si se hubiese dado por válido. Ahí andaba la regla con el cartabón. El linier levanto la bandera y los árbitros aquí, en este nivel, difícilmente se rectifican a sí mismos. Fue un alivio, porque Westerveld estaba nervioso, se comió malamente el centro por arriba y ese 1-0, disuelto finalmente, podría haber generado un terremoto.

El equipo de Ibai Gómez, con la banda derecha totalmente cambiada (Sangalli y Jardí fueron sus opciones), con Pereira por la izquierda y Ademo junto a Ander Herrera en la medular, estuvo espeso hasta casi el cuarto de hora. Solo una acción de Delgado en el minuto 13, que paró Cuenca, el portero local, sin problemas, había dado señales de vida reales en el área andaluza. Dioni aún metió miedo en el minuto 17 en una llegada que resolvió mal, a las manos de Westerveld. El cuadro aragonés dominó siempre, tuvo la pelota muy al gusto de Gómez, pero sin encontrar finalizaciones potables. En terrenos estériles.

De un largo rato de querer y no poder, de un fútbol de hojalata y latón, surgió un arreón zaragocista que se transformó en dos goles seguidos. Del preocupante 0-0 al 0-2 en una horquilla que fue del minuto 35 al 38. El marcador lo abrió Jardí, con un buen zurdazo aderezado de fortuna. Dio en la espalda del central Grozdanic, le hizo la parábola al portero Cuenca, golpeó en el palo y entró mansamente, a cámara lenta, a las cortas redes de El Pozuelo. Y cuando los locales aún estaban groguis, el zaguero Diego González remató con un gran testarazo en el área chica un córner botado por Jardí. Gol y asistencia del catalán, buen balance en un plisplás.

En ese punto, parecía que el duelo estaba totalmente encarado por el Real Zaragoza, ante un Torremolinos siempre agazapado, a la espera de contragolpes que no encontró más allá de cuatro o cinco veces. Pero esa recta final del primer periodo, enorme, se le acabó atragantando a los aragoneses. En el minuto 50, una incursión del local Brandes, en pugna con Diego González, acabó con un toque del balón en el brazo derecho de este. Y los andaluces pidieron VAR. Tras tres minutos de disquisiciones, los árbitros sí que variaron su primer criterio y pitaron penalti. La pena máxima se acabó lanzando 9 minutos más allá del 45. Dioni engañó a Westerveld y, por arriba, hizo el 1-2 y metió a los del Juventud en un guion de partido que habían extraviado.

Al intermedio se fue pidiendo una tarjeta roja a Brandes por un plantillazo a Sans. El Real Zaragoza perdió una tarjeta azul de las dos que tiene para el VAR. Y la gente se marchó exhausta por el calor rumbo a los vestuarios, con la impresión entre los zaragocistas de haberse metido, quizá, en un lío serio con ese gol postrero encajado sin saber bien cómo. Ahí, Ibai Gómez tenía programado un doble cambio: metió a Saidu y Ureña y retiró a Sans y Vadillo. O sea, quitó al mediapunta y colocó por primera vez un trivote en medio campo para meter cemento a costa de perder mordiente.

El segundo tiempo comenzó como el primero, con el Real Zaragoza de nuevo ido de órbita. No piso el campo rival con la asiduidad de la primera mitad. Enseguida pareció que lo del cambio táctico no daba resultados. Aun así, en una contra rápida de Jardí, su centro lo cabeceó en carrera Delgado, fuera rozando el poste derecho en el minuto 50. Ahí se pudo volver a ganar terreno claro hacia el triunfo, pero no tuvo tino el ariete sevillano. Y, pronto, llegaron dos desgracias en forma de lesiones musculares. La primera, de Ander Herrera en el minuto 52. Se fue al suelo y denunció la enésima reedición de sus males en un muslo. Y la segunda, tras un despeje forzado, la de Diego González en el 54. Aguantó un rato y acabó pidiendo la sustitución. Entraron Terrer y Barrachina y, de este modo, la propuesta del Real Zaragoza para la última media hora -larga- era bien distinta a la inicial.

El envite alcanzó el minuto 65 sin que hubiese nada que anotar. Poca chicha. Los del Torremolinos se fueron más arriba, pero en ningún momento lograron armar una sola jugada de peligro serio para Westerveld. Y ahí apareció el mismo protagonista que desatascó la cosa con el 0-0 en momentos de cierta zozobra. O sea, Jardí. Hubo una falta a casi 30 metros cometida sobre Saidu y el extremo no dudó ni un segundo. Una de sus especialidades son las faltas. Ya era hora, por cierto, tener alguien así. Jaume la colocó en la escuadra derecha con una rosca perfecta que pilló oxidado a Cuenca bajo palos. Fue el 1-3 a falta de 25 minutos, un bálsamo, mano de santo.

Mucho más porque el asunto muscular, las lesiones del demonio, volvieron a golpear en zona sensible: Iranzo, otro central, tuvo un problema en un muslo y acabó también sustituido por fuerza en el minuto 72, en su caso por Tachi, por lo que la tarde acabó con la misma defensa que padeció el primer día en Tarragona. De una fase que incluso causó sopor, llegó el 1-4 que pareció apuntillar al Torremolinos. En una buena jugada gestada por Ureña en el minuto 81, con un pase al espacio a Jardí excelente, el centro de este lo cabeceó picado Saidu y superó cruzado a Cuenca.

Pero la Primera RFEF, en una tarde tan pedagógica, reservaba más peripecias para el Real Zaragoza. A falta de 9 para el tiempo reglamentado el marcador era 1-4. A falta de 3 para ese minuto 90, la cosa se puso 3-4. Increíble desconexión de la zaga zaragocista, con Tachi y Barrachina de nuevo señalados (entre otros). Laca marcó el 2-4 a puerta vacía en el 85 tras ganarle la espalda a los centrales su colega Ajegún en una pelota larga. Y el mismo Ajegún, en el 87, cabeceó el 3-4 a centro de Moukele en una acción que se revisó en el VAR pidiendo fuera de juego preliminar. En las protestas del banquillo aragonés acabó expulsado el delegado Alberto Belsué. Y el aumento se fue a los 8 minutos. Otra barbaridad.

Los últimos minutos fueron un padecimiento tremendo para los zaragocistas. El Torremolinos achuchó sin cesar y los de Gómez se acularon sin rubor. Fue un epílogo propio del global de este inusual e inédito partido en El Pozuelo, fútbol de barrio, balompié de ambigú, público de pie tras la valla, una pareja de espectadores bajo una sombrilla de playa naranja que montaron en un córner y goles a gogó. Fútbol de serie C.

Lo más importante, sin duda, el triunfo. Este año, en Primera RFEF, al Real Zaragoza solo le sirve esto. Ganar y ganar y ganar y ganar… Da igual cómo. Este partido de Torremolinos será utilizado sin duda como paradigma de esta tesis durante cualquier momento del curso. Fue una cátedra de las hechuras de esta categoría.

sábado, 5 de septiembre de 2026

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº2 REAL ZARAGOZA 1-0 ANTEQUERA CF

LIGA 1ªRFEF. 2026/27 JORNADA Nº2 (05.8.2026)

PARTIDO OFICIAL Nº 3744

 REAL ZARAGOZA 1-0 ANTEQUERA CF

1-0, min 90: Edu Espiau

Ficha técnica:

Real Zaragoza: Westerveld, Gabilondo (Sangalli, 46), Diego González, Rubo Iranzo, Escudero (Pereira, 46), Ander Herrera, Lucas Terrer, Cuenca (Jardí, 46), Pau Sans (Edu Espiau, 81), Vadillo (Ureña, 72) y Joaquín Delgado.

Antequera: Alcover, Antón, Quintana, Iván Pérez, Julio, Bassele, Aspra (Mangada, 46), Luismi (Samu Almagro, 80), Adriá (Zarzana, 61), Moi Parra (Aguero, 61) y Destiny (Isra, 61).

Árbitro: Joan Masip (comité catalán). Amonestó a Moi Parra, Aspra. Iranzo, Iván Pérez,

Goles: 1-0, min 90: Edu Espiau.

 Real Zaragoza 1-0 Antequera CF

67% Posesión 33%
19  remates totales 10
4 remates a puerta 2
7 remates fuera 4
7 corneres 5
2 tarjetas amarillas 4
 tarjetas rojas
2 fueras de juego 0
16 tiros libres 14
18 saques de banda 14
14 faltas 16
1 disparos efectuados bloqueados 3

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Espiau da al Real Zaragoza la primera alegría de la temporada en el minuto 90

Un agónico gol del delantero canario permite al equipo de Ibai Gómez, de menos a más, sumar el triunfo sobre el Antequera. Ander falló un penalti en la segunda parte.

Ya está aquí. El Real Zaragoza sumó este sábado -por fin- los tres primeros puntos de la temporada. Lo hizo con una agónica victoria sobre el Antequera, gracias a un no menos sufrido gol de Edu Espiau en el 90. Cuando casi todo parecía ya perdido, el delantero canario, que llevaba menos de 10 minutos sobre el césped, rescató un balón casi sobre la línea de gol que envió al fondo de la red con el muslo. Ese tanto premió la progresiva superioridad del conjunto aragonés en el encuentro, donde fue de menos a más. Tras un mal primer tiempo, arrinconó a los malagueños en la segunda mitad y terminó encontrando la merecida recompensa.

Porque, por segunda jornada consecutiva, al Real Zaragoza le costó entrar en el partido. Esta vez, al menos, no perdía ya a los dos minutos. Aunque un mal despeje de Gabilondo, con el duelo recién iniciado, a punto estuvo de patrocinar la primera gran ocasión. En esos primeros compases, el reloj corrió con un Real Zaragoza frío, errático y sin apenas ritmo en su juego.

Atrás, el debutante Diego González se mostraba impreciso en algunas acciones; en el centro, sin noticias de Ander Herrera y Lucas Terrer; y arriba, Joaquín Delgado era un lobo solitario sin apenas ayudas por dentro ni por fuera. En el ecuador de la primera mitad, la sensación era que el Antequera se hacía poco a poco cada vez más dueño del partido, mientras en el Ibercaja Estadio empezaban a asomar los primeros pitos de la temporada.

Con música de viento, los malagueños estuvieron a punto de hacer sonar la melodía del gol a la salida de un córner. Afortunadamente para el Real Zaragoza, Iván Pérez no acertó en un doble remate en el área pequeña que acabaron despejando entre Westerveld y Diego González. Poco después, esta vez Luismi, se revolvió dentro del área aragonesa, pero su disparo se marchó desviado.

Camino ya de la media hora de juego, apenas había noticias del Real Zaragoza en el partido. El equipo de Ibai Gómez lo intentaba una y otra vez, pero su voluntad era tan elogiable como poco productiva. Solo Vadillo, titular en el extremo izquierdo en lugar de Jardí, fue capaz de levantar al público del Ibercaja Estadio con una gran internada por la banda. El joven encontró a Joaquín Delgado, que al primer toque sirvió un caramelo a Pau Sans. El zaragozano, sin embargo, se atragantó con el regalo y disparó alto, muy defectuoso.

Fue la primera oportunidad de un conjunto, del de Ibai Gómez, que trataba de quitarse como podía el dominio del Antequera. Por el momento, los malagueños cumplían con su hoja de ruta a las mil maravillas: eran un bloque extraordinariamente cómodo sobre el césped, muy ordenado en defensa y valiente en ataque.

Sin embargo, caprichos del fútbol, casi cierran los primeros 45 minutos con un futbolista menos. Una fea entrada de Moi Parra sobre Gabilondo, muy impreciso durante la primera parte, fue revisada por el colegiado, que inicialmente no mostró ninguna cartulina. Tras pasar por el sistema de revisión (FVS), decretó tarjeta amarilla en lugar de la roja que reclamaba el Ibercaja Estadio. Así se cerró el primer periodo, sin apenas ocasiones claras por parte de ningún equipo, aunque con una mayor sensación de dominio visitante.

Ibai mueve el banco

Esa falta de fluidez, dominio y, sobre todo, oportunidades no gustó nada a Ibai Gómez. Por eso, el técnico aprovechó el descanso para darle un brochazo al equipo y tratar de cambiarle la cara. De una tacada, el técnico introdujo un triple cambio en el intermedio: Sangalli y Pereira relevaron en los costados de la defensa a Gabilondo y Escudero, mientras Jardí recuperaba su lugar en el campo en detrimento de un improductivo Cuenca.

La decisión de Ibai evidenció una ligera mejora en su equipo. El Real Zaragoza compareció mucho más enchufado en la segunda mitad, se adueñó del balón nada más comenzar y, poco a poco, empezó a ganar protagonismo en el partido. Las ocasiones todavía no llegaban, pero el conjunto aragonés arrinconaba poco a poco al Antequera en su propio campo.

Por cierto, cinco minutos bastaron para confirmar que sí, Marco Sangalli lee el fútbol de una manera privilegiada. Si las lesiones le respetan, el Real Zaragoza tiene en el lateral derecho uno de los mejores jugadoras de la categoría. Junto a Jardí, ambos cambiaron radicalmente la imagen de esa banda. Más profundidad, más dinamismo, más velocidad… en definitiva, más fútbol.

Pero estas buenas impresiones tocaba refrendarlas más pronto que tarde con goles. Está muy bien lo de jugar bonito, pero en Primera RFEF, como en el patio del colegio, si no metes gol… de poco sirve. Con el reloj camino de la hora de partido, ahora el que parecía más cerca de festejar el primer tanto de la noche era el Real Zaragoza. Bien parecía detectarlo el Antequera, que poco a poco activó el denominado otro fútbol con el deseo de que el minutero avanzase x2, como si de un audio de Whatsapp se tratara.

El técnico visitante, Abraham Paz, emuló a su vecino en los banquillos y también introdujo un triple cambio en el 61. Dos minutos antes de que Jardí estuviera muy cerca de adelantar a los locales. El atacante de Reus botó una falta desde la frontal con toda la intención, pero su disparo se marcho fuera tras besar la madera. Ahora sí, exactamente igual que una semana antes en Tarragona, el Real Zaragoza era ya dueño y señor del partido. Como en el Nou Estadi Costa Daurada, solo faltaba el gol.

El penalti de Ander

Y ahí, en el minuto 67, surgió la mejor ocasión. La enésima internada de Sangalli por la derecha (qué barbaridad su carta de presentación) se encontró con la pierna del defensa Julio. El colegiado no lo dudó y señaló un penalti infantil tras un leve contacto que fue revisado por Joan Masip en el videoarbitraje. Cuando todo parecía de cara para el Real Zaragoza, el lanzamiento de Ander Herrera desde los once metros no salió como esperaba.

El capitán cruzó el balón y su envío se estrelló contra el palo antes de ser recogido por el guardameta Dani Alcover. El Antequera, desaparecido durante todo el segundo tiempo, celebró a lo grande el afortunado guiño que le hizo el destino. Los malagueños, sin embargo, sabían que por delante les aguardaban más de 25 minutos de constante asedio aragonés.

El guion apenas varió durante este tiempo. Control total del Real Zaragoza con un Antequera que se defendía con uñas y dientes. Ya en la recta final, a cinco minutos del 90, el equipo de Ibai Gómez dispuso de una nueva ocasión. El guardameta Alcover se escurrió fuera del área con el balón en las manos. Espiau, que había relevado poco antes a Pau Sans, no aprovechó el regalo, mientras la falta botada posteriormente por Jardí tampoco se coló en las mallas.

El tiempo se agotaba y el encuentro agonizaba. Pero ahí, cuando todo parecía perdido, el Real Zaragoza encontró el botín que llevaba buscando toda la noche. En el minuto 90, Jardí sirvió un buen balón desde la derecha que encontró a Diego González en el segundo palo. El central evitó que el cuero se marchara por la línea de fondo y entregó a Edu Espiau que remató con el muslo para hacer el 1-0.

Ese tanto desató la euforia en el Ibercaja Estadio, que lógicamente celebró a lo grande el tanto. Joan Masip añadió seis minutos, pero el Antequera ya fue incapaz de reaccionar, otorgando al conjunto de Ibai Gómez sus primeros tres puntos de la temporada.

 

martes, 1 de septiembre de 2026

Plantilla inicio Temporada 2026/27

Plantilla Real Zaragoza inicio Temporada 2026/27

Vuelven a sus clubes tras sus cesiones en el Real Zaragoza:

Esteban Andrada, Rober, Adrián Rodríguez, Kenan Kodro, Paul Akouokou, Nikola Cumic y Juan Larios.

Terminan contrato o se ejecuta la cláusula liberatoria: 

Dani Tasende, Pablo Insua, Keidi Bare, Mario Soberón, Toni Moya, Dani Gómez, Raúl Guti, Sinan Bakis, Carlos Pomares, Aleksandar Radovanovic, Sebas Moyano, Paulino De la Fuente, Jawad El Yamiq, Martín Aguirregabiria, Valery Fernández, Willy Agada, Mawuli Mensah, Jaime Vallejo y Luis Carbonell.


Continúan en el Real Zaragoza: 

Juan Sebastián, Francho Serrano, Marcos Cuenca, Hugo Pinilla, Yussif Saidu, Hugo Barrachina, Lucas Terrer y Alex Gomes.

Vuelven al Real Zaragoza tras sus cesiones: 

Sebastian Kosa, Adrián Liso, Pau Sans, Hugo Carrillo y Samed Bazdar.

Renueva: Tachi.

Fichajes: 

  • Marco Sangalli:
  • Óscar Ureña:

  • Rubén Iranzo:

  • Joaquin Delgado:

  • Diego González:


  • Ander Herrera:

  • Edu Espiau: Arka Gdynia polaco

  • Emil Hansson 
  •  
    Sem Westerveld: AZ Alkmaar neerlandés

     
    Jokin Gabilondo: Malaga


Sergio Escudero; Deportivo de la Coruña 

Jaume Jardí (Nástic Tarragona)

Peter Ademo (Sheriff Tiraspol)


Raúl Pereira (Cádiz)

Anartz Peña (Arenas)


Díaz Jamelli (Ceuta)